miércoles, 19 de agosto de 2026

El TPS de los salvadoreños en Estados Unidos

 El TPS de los salvadoreños en Estados Unidos

Un diagnóstico sociológico, 1980-2026

Introducción

El Estatus de Protección Temporal —Temporary Protected Status, TPS— constituye uno de los mecanismos más importantes de la política migratoria estadounidense. Para una parte de la población salvadoreña residente en Estados Unidos tiene importancia directa.

Reducir el problema de la población salvadoreña acogida al TPS, a una cuestión jurídica —prorrogar o cancelar el TPS— sería un tratamiento parcial del problema. En la situación actual del TPS para los salvadoreños existe un proceso histórico de más de cuatro décadas durante el cual la migración salvadoreña pasó de ser relativamente reducida a constituir una de las principales comunidades latinoamericanas en Estados Unidos.

Ese proceso estuvo determinado básicamente por los siguientes procesos sociales:
  • la guerra civil salvadoreña,
  • la desigualdad económica, la pobreza
  • la reunificación familiar,
  • los terremotos de 2001,
  • la violencia social,
  • la violencia criminal de las pandillas,
  • las oportunidades laborales estadounidenses
  • y la formación de redes migratorias transnacionales.
Entre 1980 y 1990, la población nacida en El Salvador residente en Estados Unidos aumentó de aproximadamente 94,000 a 465,000 personas. Para 2008 ya había alcanzado alrededor de 1.095.000 personas. (Migration Policy Institute)

El TPS debe entenderse dentro de esa transformación histórica. El programa fue creado por la Immigration Act de 1990 y El Salvador fue uno de los primeros países beneficiarios.

Posteriormente, después de los terremotos de enero y febrero de 2001, Estados Unidos volvió a designar a El Salvador para TPS, y esa segunda designación se convirtió en la base del régimen que ha permitido a decenas de miles de salvadoreños permanecer legalmente y trabajar durante más de dos décadas. (Migration Policy Institute)

La cuestión adquiere una dimensión extraordinaria en 2026. El TPS para salvadoreños está vigente hasta el 9 de septiembre de 2026. USCIS mantiene actualmente esa fecha como término de la designación. (USCIS)

Al 31 de marzo de 2025, 170,125 nacionales salvadoreños estaban registrados como beneficiarios del TPS. (Congreso.gov) La población salvadoreña protegida constituye, además, una de las comunidades TPS de mayor antigüedad en Estados Unidos.

El objetivo de este estudio es realizar un diagnóstico sociológico, que contenga elementos históricos, económicos, y políticos. Distinguiremos entre población de origen salvadoreño localizada en USA, población nacida en El Salvador que vive en USA y beneficiarios del TPS.

Primera Parte: TPS y presencia salvadoreña en los Estados Unidos de América

I. Definición del TPS y sus antecedentes

El Estatus de Protección Temporal es una forma de protección migratoria creada por el Congreso de Estados Unidos en 1990 para nacionales de determinados países que enfrentan condiciones extraordinarias que hacen inseguro o impracticable su retorno.

Entre esas condiciones pueden encontrarse conflictos armados; desastres naturales; epidemias; otras circunstancias extraordinarias y temporales que impidan el retorno seguro.

El TPS proporciona fundamentalmente tres elementos: protección frente a la expulsión mientras está vigente; autorización para trabajar; posibilidad de solicitar autorización de viaje bajo las condiciones establecidas por la legislación migratoria.

No equivale a residencia permanente y tampoco constituye por sí mismo una vía automática hacia la ciudadanía estadounidense. CARECEN –Central America Refugee Center-- describe precisamente el TPS como una condición temporal y renovable que depende de decisiones periódicas del Departamento de Seguridad Nacional. (Carecen LA)

Esta característica es fundamental para comprender la contradicción histórica del caso salvadoreño: una protección concebida jurídicamente como temporal terminó convirtiéndose en una condición de residencia de décadas para una población profundamente arraigada en Estados Unidos.

II. Los antecedentes históricos de la migración salvadoreña

La migración salvadoreña hacia Estados Unidos existía antes de la guerra civil, pero era relativamente pequeña.

Durante las décadas de 1950 y 1960, la población salvadoreña en Estados Unidos se contaba en miles. MPI señala que se trataba de una población socialmente polarizada: por un lado, sectores relativamente privilegiados que viajaban para estudiar o trabajar; por otro, trabajadores domésticos y trabajadores de baja remuneración. (Migration Policy Institute, MPI) No existía todavía una migración masiva comparable con la que aparecería después de 1980.

Primera gran oleada: 1970-1980

Durante la década de 1970 comenzó a modificarse la estructura migratoria.
Las condiciones que favorecieron la salida de población de El Salvador fueron la concentración de la propiedad de la tierra, el crecimiento demográfico, el excedente de fuerza de trabajo, la conflictividad política y la creciente polarización social.

Según los datos históricos utilizados por MPI, alrededor de 15,717 salvadoreños nacidos en El Salvador residían en Estados Unidos en 1970; aproximadamente 45,000 personas declararon haber ingresado entre 1970 y 1974. Posteriormente el flujo aumentó aceleradamente. (Migration Policy Institute) La migración comenzó así a adquirir una dimensión estructural.

Segunda oleada: la guerra civil, 1980-1992

Esta constituye la gran ruptura histórica. La guerra civil salvadoreña convirtió la migración en un fenómeno masivo. Entre 1980 y 1990 la población inmigrante salvadoreña en Estados Unidos casi se quintuplicó.

En 1970 se contabilizaban cerca de 15700 salvadoreños nacidos en El Salvador viviendo en EUA. Para 1980 la cifra había subido a cerca de 94000; en 1990 se contaban cerca de 465000. En el año 2000 se registraban alrededor de 817000; en el 2008 la cifra de salvadoreños en EUA superaba el millón (1,095.000). Y adelantemos el dato, para el 2020 la población identificada como salvadoreña en el Censo era de más de dos millones (2,300.000).

MPI estima que aproximadamente medio millón de salvadoreños huyeron hacia Estados Unidos durante los años ochenta. Sin embargo, la mayoría no recibió inicialmente reconocimiento como refugiados. Durante la guerra, solo alrededor del 2 % de las solicitudes de asilo salvadoreñas fueron aprobadas. (Migration Policy Institute)

Estados Unidos estaba profundamente involucrado en el conflicto salvadoreño, incluyendo apoyo militar y económico al gobierno salvadoreño, pero simultáneamente muchos de quienes huían de la guerra no obtenían protección como refugiados. Una parte considerable de la población salvadoreña terminó viviendo en una situación migratoria irregular como indocumentada.

III. La inmigración, organización y movimiento de solidaridad

La situación migratoria produjo una respuesta organizativa. Durante la década de 1980 aparecieron organizaciones destinadas a recibir a los recién llegados; proporcionar asistencia jurídica; denunciar las condiciones de El Salvador; defender a los solicitantes de asilo; movilizar a la opinión pública estadounidense; promover el reconocimiento de los derechos de los inmigrantes.

El análisis del TPS salvadoreño no debería comenzar en 1990 o en 2001, cuando las repercusiones de la guerra civil y los terremotos llevaron al gobierno estadounidense a designar a El Salvador como país beneficiario del Estatus de Protección Temporal. 

Existe un antecedente histórico mucho más profundo en la caracterización de la migración salvadoreña hacia Estados Unidos durante la guerra civil de los años ochenta y la lucha de los refugiados por obtener protección jurídica frente a la deportación.

Casa El Salvador Farabundo Martí

En ese proceso tuvo un papel significativo Casa El Salvador–Farabundo Martí, organización que aparece como demandante en Orantes-Hernandez v. Smith, un litigio iniciado en 1982 ante el Tribunal Federal del Distrito Central de California. La demanda fue presentada por ciudadanos salvadoreños, organizaciones de profesionales y refugiados, entre ellas Casa El Salvador–Farabundo Martí, contra funcionarios del gobierno estadounidense y el Immigration and Naturalization Service.

La importancia de Orantes-Hernandez trasciende el caso particular. El litigio cuestionó las prácticas utilizadas por las autoridades migratorias estadounidenses frente a los salvadoreños y contribuyó a establecer restricciones judiciales sobre determinadas prácticas de detención, interrogatorio y obtención de salidas voluntarias. En 1988, el tribunal dictó una decisión que mantuvo una medida cautelar permanente en favor de refugiados.

Casa El Salvador–Farabundo Martí debe entenderse, por tanto, como parte de una etapa en la que la cuestión migratoria salvadoreña estaba estrechamente vinculada con la guerra civil, el refugio político, los derechos humanos y la política exterior estadounidense hacia Centroamérica. La migración no era todavía principalmente una cuestión de fuerza laboral y remesas, como llegaría a ser posteriormente; era, en buena medida, una consecuencia del conflicto político y militar salvadoreño.

CISPES

En ese mismo ambiente surgió CISPES —Committee in Solidarity with the People of El Salvador—, que llegó a construir una extensa red de capítulos durante la década de 1980. La documentación histórica señala que llegó a contar con alrededor de 300 capítulos en Estados Unidos. (ScholarShare)

Entre 1983 y 1985 CISPES había alcanzado una considerable capacidad de organización nacional. Las fuentes históricas sitúan su red en alrededor de 60.000 miembros durante la expansión de los años ochenta. Una investigación nacional del FBI de 1983–1985 identificó aproximadamente 180 capítulos como objeto de investigación. No existe una cifra fiable que permita separar para ese período a los miembros remunerados de los voluntarios. La estructura profesional era pequeña en relación con su base social: hacia el final de la década CISPES llegó a contar con alrededor de un centenar de organizadores de tiempo completo, remunerados y no remunerados. La capacidad real de movilización dependía, por tanto, de una amplia base voluntaria que podía activar cientos de personas en campañas locales y miles en campañas nacionales.

La organización salvadoreña en Estados Unidos tuvo, por tanto, una doble dimensión combinando la solidaridad política con la defensa migratoria.

El caso ABC y el camino hacia el TPS

En 1985 organizaciones centroamericanas y religiosas presentaron una demanda contra la política estadounidense de asilo. El caso llegó a conocerse como American Baptist Churches v. Thornburgh, o acuerdo ABC.

El acuerdo permitió que numerosos salvadoreños y guatemaltecos volvieran a solicitar asilo y obtuvieran procedimientos más adecuados para examinar sus casos. También permitió autorización de trabajo durante el proceso. (Migration Policy Institute

Este episodio es fundamental porque demuestra que el TPS no apareció espontáneamente. Existió previamente una movilización social y jurídica de la comunidad salvadoreña y de sus aliados.

CARECEN –Central America Refugee Center-- desempeñó un papel particularmente importante. La propia organización señala que participó decisivamente en el litigio ABC y que su trabajo contribuyó al proceso que desembocó en la creación del TPS. (Carecen LA)

IV. 1990: creación del TPS

La Immigration Act de 1990 creó formalmente el TPS. El Salvador fue uno de los primeros países designados.

Para 1992 aproximadamente 187,000 salvadoreños se habían registrado bajo el TPS. (Migration Policy Institute)

Pero el TPS original no fue permanente. En 1992 terminó esa primera designación y fue sustituida por Deferred Enforced Departure --Salida Forzosa Diferida--, que mantuvo temporalmente la residencia y autorización de trabajo hasta 1995. (Migration Policy Institute)

Posteriormente, la legislación conocida como NACARA (Nicaraguan Adjustment and Central American Relief Act) permitió que determinados salvadoreños, guatemaltecos y nicaragüenses que reunían requisitos específicos pudieran obtener residencia permanente.
Esto produjo una primera diferenciación dentro de la población migrante. algunos obtuvieron residencia; algunos se naturalizaron; algunos permanecieron bajo diferentes formas de protección; otros quedaron en situación irregular.

Tercera oleada: posguerra, 1992-2000

La firma de los Acuerdos de Paz en 1992 no detuvo la emigración. Si la guerra hubiera sido la única causa de la migración, el flujo debería haber disminuido sustancialmente después de 1992.

Pero ocurrió algo diferente. La migración continuó debido a reunificación familiar; desigualdad económica y social; precariedad laboral; pobreza; redes migratorias ya establecidas; delincuencia; dificultades económicas; demanda de trabajadores en Estados Unidos.

La migración comenzó a transformarse de una migración fundamentalmente asociada con la guerra en una migración económico-familiar.

V. Nuevo TPS y Cuarta oleada: los terremotos de 2001

Los terremotos de enero y febrero de 2001 constituyeron otra causa para prorrogar el TPS.

El Gobierno estadounidense volvió a asignar a El Salvador para TPS en marzo de 2001. La nueva asignación se convirtió en el fundamento del TPS salvadoreño contemporáneo. (USCIS)

Desde entonces las renovaciones sucesivas produjeron una situación extraordinaria: personas que originalmente recibieron una protección temporal terminaron viviendo bajo esa protección durante 20, 25 años o más.

MPI señaló que muchos beneficiarios salvadoreños del TPS habían vivido en Estados Unidos desde 2001, participando activamente en la economía, formando familias y construyendo comunidades. (Migration Policy Institute)

Cuarta oleada: 2001-2010

Durante la primera década del siglo XXI se consolidó la comunidad salvadoreña. En 2008 había aproximadamente 1.095.000 de inmigrantes nacidos en El Salvador viviendo en Estados Unidos. (Migration Policy Institute)

La población salvadoreña dejó de ser fundamentalmente una población de llegada reciente. Comenzó a presentar familias establecidas; hijos nacidos en Estados Unidos; propietarios de viviendas; trabajadores permanentes; pequeños empresarios; estudiantes; profesionales; redes comunitarias; organizaciones religiosas; organizaciones políticas; asociaciones culturales.

El inmigrante salvadoreño comenzó a convertirse en un componente estructural de numerosas economías metropolitanas estadounidenses.

VI. Quinta oleada: 2010-2016

Durante este período se profundizó la consolidación de la comunidad, al mismo tiempo que apareció una nueva corriente migratoria asociada a la violencia y a la inseguridad acentuada por el accionar de las pandillas en El Salvador.

La población salvadoreña siguió creciendo. Entre 2010 y 2023 el número de inmigrantes centroamericanos aumentó 42 %, y la población salvadoreña —la mayor comunidad centroamericana de origen y la tercera después de los mexicanos (35.9 millones) y puertorriqueños (5.6 millones)— creció 23 %. En 2023 MPI estimaba aproximadamente 1.495 millones de inmigrantes nacidos en El Salvador en Estados Unidos. (Migration Policy Institute)

Debe distinguirse esta cifra de la población de origen salvadoreño, que incluye a personas nacidas en Estados Unidos. El Census Bureau registró aproximadamente 2.3 millones de personas de origen salvadoreño en 2020. (Census.gov)

La población salvadoreña en Estados Unidos

El ACS (American Community Survey) dispone actualmente de tablas específicas para la población salvadoreña, lo que permite construir el diagnóstico demográfico y socioeconómico con mucho mayor detalle. (Datos del Censo)

Para estudiar el TPS es prudente hacer una precisión estadística. Existen al menos cuatro categorías de población salvadoreña:
  • Población de origen salvadoreño. Incluye: inmigrantes nacidos en El Salvador; hijos de inmigrantes; nietos; personas que se identifican como salvadoreñas.
  • Inmigrantes nacidos en El Salvador. Son las personas nacidas en El Salvador que residen en Estados Unidos.
  • Salvadoreños con ciudadanía estadounidense. Algunos nacieron en Estados Unidos y otros se naturalizaron.
  • Beneficiarios del TPS
Los beneficiarios del TPS son una fracción de la población nacida en El Salvador. Por eso no es correcto afirmar que los 170,125 beneficiarios del TPS representan el 6 % de todos los salvadoreños sin antes especificar el universo. El cálculo correcto debe realizarse en dos niveles: TPS/población de origen salvadoreño y TPS/población nacida en El Salvador.

VII. La situación actual del TPS para salvadoreños: 2025-2026

La administración Biden extendió el TPS salvadoreño por otros 18 meses, desde el 10 de marzo de 2025 hasta el 9 de septiembre de 2026. (USCIS) El período de reinscripción fue del 17 de enero al 18 de marzo de 2025. (GovDelivery)

La cifra oficial de reinscritos utilizada por el Congressional Research Service es de 170,125 beneficiarios salvadoreños. (Congreso.gov

La extensión del TPS para salvadoreños tiene una fecha crítica de finalización el 9 de septiembre de 2026. USCIS continúa señalando oficialmente esa fecha como terminación del TPS para salvadoreños. No existe en la información oficial una nueva extensión anunciada que sustituya esa fecha. (USCIS)

Para comparar las administraciones de Trump en relación con el TPS para salvadoreños debemos distinguir tres períodos.

Trump I: 2017-2020

La administración Trump anunció en 2018 la terminación del TPS para El Salvador. La decisión amenazaba inicialmente a alrededor de 195,000 salvadoreños. (Migration Policy Institute)

El proceso fue litigado. La demanda Ramos v. Nielsen impidió inicialmente que la terminación entrara plenamente en vigor y el conflicto judicial continuó durante años. 

En 2023 se alcanzó una solución que permitió restablecer y extender el TPS para varias nacionalidades, incluido El Salvador. CARECEN señala que el litigio terminó después de años de acciones jurídicas y organizativas. (Carecen LA)

Administración Biden

Biden mantuvo y amplió temporalmente la protección. En enero de 2025 su administración extendió el TPS salvadoreño por 18 meses, hasta el 9 de septiembre de 2026. (USCIS)

La razón oficial de la extensión fue la persistencia de condiciones ambientales que dificultaban un retorno seguro. (USCIS) 

Esto muestra que el TPS salvadoreño dejó de justificarse exclusivamente por la guerra. La base jurídica contemporánea se desplazó hacia desastres y condiciones ambientales.

Trump II: 2025-2026

La segunda administración Trump representa un cambio de contexto mucho más agresivo. El Gobierno ha impulsado terminaciones de TPS para numerosas nacionalidades.

En junio de 2026 la Corte Suprema permitió que la administración avanzara con la terminación del TPS para Haití y Siria, limitando significativamente la capacidad judicial para bloquear determinadas decisiones del DHS. (Reuters)

Esto no significa que la Corte haya terminado el TPS salvadoreño. Pero sí modifica el entorno jurídico y político. El precedente incrementa la incertidumbre respecto de la capacidad de los tribunales para intervenir frente a futuras terminaciones.

Escenarios para la fecha crítica: 9 de septiembre de 2026

Faltando poco tiempo para la fecha de vencimiento, el problema presenta tres escenarios.

Escenario 1: extensión. El DHS podría extender nuevamente el TPS para salvadoreños. Sería la continuidad del modelo vigente. 

Escenario 2: terminación. Los beneficiarios perderían el TPS al concluir el período establecido, salvo que posean otra base legal para permanecer.

Escenario 3: solución legislativa. El Congreso podría crear una vía de residencia permanente. Este es el escenario políticamente más significativo porque resolvería la contradicción de fondo. La National TPS Alliance está precisamente impulsando una solución legislativa, que podría designarse como una población permanente sometida a un estatuto temporal y una vía hacia la residencia permanente. (National TPS Alliance)

VIII. Algunas características económico-sociales de beneficiarios del TPS y población migrante

La información estadística específicamente identificada por TPS no siempre permite cruzar todas las variables —sexo, salario, ocupación, propiedad empresarial y estatus migratorio— directamente. El diagnóstico debe combinar USCIS --U.S. Citizenship and Immigration Services--; ACS --American Community Survey--; Census; BLS --Bureau of Labor Statistics--; estudios especializados sobre TPS.

1. Empleo

Una fuente reciente proporciona una aproximación particularmente útil.

FWD.us y la National TPS Alliance estiman que de los aproximadamente 170,000 beneficiarios salvadoreños. 152,000 están integrados en la fuerza laboral.

Eso representa aproximadamente el 90% de "tepesianos" incorporados a procesos productivos en industria, comercio y servicos (152,000/170,125=89.3%). Es decir, alrededor de 9 de cada 10 beneficiarios TPS forman parte de la fuerza laboral según esa estimación.

La misma investigación estima que en los rubros de construcción trabajan 36,000 beneficiarios del TPS; en edificios y mantenimiento, 32,000; en transporte, 23,000; en manufactura, 18,000 y en servicios de alimentos,12,000.

Estas cifras muestran una concentración significativa en sectores fundamentales de la economía estadounidense. (National TPS Alliance) Es importante advertir que se trata de estimaciones de FWD.us/National TPS Alliance, no de un censo administrativo de USCIS por ocupación.

Esta estructura de ocupación tiene una consecuencia económica y política importante porque la terminación del TPS no afectaría únicamente a los inmigrantes como individuos; también afectaría directamente a mercados laborales locales y empresas que dependen de trabajadores con larga experiencia.

Además, después de más de dos décadas de permanencia, existe una fracción de beneficiarios que posee viviendas; administra negocios; emplea trabajadores; trabaja como contratista; posee restaurantes; participa en transporte; presta servicios; mantiene pequeñas empresas familiares.

FWD.us y la National TPS Alliance estiman que más de 150,000 hijos e hijas sonciudadanos estadounidenses que dependen de las contribuciones económicas de padres salvadoreños beneficiarios del TPS. (National TPS Alliance) Por tanto, la población directamente protegida por el TPS —170,125 personas— no representa el universo humano afectado. El universo familiar puede ser considerablemente mayor.

2. Ingresos

La estimación reciente de FWD.us/National TPS Alliance calcula que los beneficiarios salvadoreños del TPS generan aproximadamente: US$5.4 mil millones anuales para la economía estadounidense y pagan aproximadamente: US$1.5 mil millones en impuestos federales, estatales y locales. (National TPS Alliance)

Estos datos deben interpretarse con cautela metodológica porque proceden de un estudio de impacto económico promovido por organizaciones defensoras del TPS. Pero incluso considerando esa cautela, la magnitud es suficiente para demostrar que los beneficiarios TPS no constituyen una población económicamente pasiva o dependiente del Estado. Son trabajadores integrados en actividades productivas y fiscales.

Esto convierte el TPS en un problema de política laboral, además de política migratoria.

3. El problema de la "temporalidad permanente"

Este es quizá un concepto sociológico central del diagnóstico en el caso del TPS para salvadoreños.
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Una persona que obtuvo TPS en 2001 (sin referirnos a los que lo obtuvieron en 1990) puede haber vivido en Estados Unidos durante 10 años; 15 años; 20 años; y 25 años.

Durante ese tiempo puede haber tenido hijos; comprado vivienda; creado empresas; pagado impuestos; formado redes sociales; enviado remesas; participado en iglesias; organizado comunidades;adquirido educación;construido una trayectoria laboral; para citar algunas actividades.

Queremos hacer notar que existe una contradicción entre estatus jurídico temporal y realidad social permanente. La formulación de  política económica debe incorporar en su análisis esta contradicción.

4. Las organizaciones de defensa de los salvadoreños en el TPS

La defensa del TPS salvadoreño tiene una historia que se remonta a la década de 1980.
Entre las organizaciones más importantes encontramos a CARECEN-WDC; CARECEN-LA; CISPES; National TPS Alliance; Alianza Americas; CASA; National Day Laborer Organizing Network; Casa El Salvador-Farabundo Martí; sindicatos; organizaciones religiosas; organizaciones comunitarias.

En julio de 2026, una carta al secretario de Seguridad Nacional solicitando la extensión del TPS salvadoreño estuvo respaldada por 80 congresistas y por organizaciones como National TPS Alliance, American Business Immigration Coalition, Alianza Americas, National Day Laborer Organizing Network, SEIU, CASA, CARECEN-LA, FWD.us y National Domestic Workers Alliance. (Diario El Mundo). Esto demuestra que la defensa actual ya no es únicamente salvadoreña. Se ha convertido en una coalición migratoria, laboral, comunitaria y política nacional.

4.1. CARECEN

CARECEN tiene una importancia histórica excepcional. No es solamente una organización contemporánea que defiende el TPS. Su trayectoria está conectada con el origen mismo del sistema de protección.

Actualmente proporciona asistencia relacionada con TPS; información migratoria; defensa frente a deportaciones; servicios jurídicos; asistencia para ciudadanía;ayuda en determinadas solicitudes de ajuste de estatus. (Carecen LA)

Además, CARECEN participó en el litigio CARECEN v. Jaddou, que permitió restaurar una posibilidad de ajuste de estatus para determinados beneficiarios TPS con órdenes previas de expulsión que viajaron con autorización. (CARECEN)

Esto es especialmente importante porque muestra que la lucha contemporánea ya no consiste solamente en "mantener el TPS". También consiste en "transformar una condición temporal en una condición migratoria permanente".

4.2. CISPES

CISPES pertenece a una generación diferente. Su origen está en la solidaridad política con el pueblo salvadoreño durante la guerra civil. Su importancia histórica radica en que ayudó a construir una red estadounidense que relacionaba política exterior, derechos humanos, migración, solidaridad internacional.

Durante los años ochenta la cuestión central era detener la guerra y modificar la política estadounidense hacia El Salvador. En 2026 la cuestión central es impedir la expulsión de una población salvadoreña que lleva décadas viviendo en Estados Unidos. Existe, por tanto, una continuidad histórica, pero también una transformación del movimiento.

5. Las remesas como vínculo económico transnacional

La migración creó una relación económica entre dos Estados y sus respectivas sociedades. Entre Estados Unidos que proporcionaba trabajo e ingresos y El Salvador con hogares receptores y consumo. Las remesas constituyen el principal mecanismo que une ambos Estados y sociedades.
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En 2025 El Salvador recibió aproximadamente US$9,987.9 millones en remesas familiares, un crecimiento cercano al 17.8 % respecto de 2024. (Comercio & Negocios). La magnitud es extraordinaria.

El BCR --Banco Central de Reserva de El Salvador-- iproporciona ndicadores específicos que permiten calcular las remesas como porcentaje del PIB, de las importaciones y de las exportaciones. (Banco Central de Reserva de El Salvador) Para 2025, las remesas equivalieron aproximadamente a una cuarta parte del PIB, según las estimaciones difundidas con base en datos del BCR. (infobae)

Una serie histórica aproximada muestra la transformación:

Año            Remesas familiares, millones US$
2000                    ≈1,750            
2005                    ≈3,000
2010                    ≈3,600
2015                    ≈4,300
2020                    ≈5,900
2021                    ≈7,500
2022                    ≈7,700
2023                    ≈8,200
2024                    ≈8,480
2025                    ≈9,988


Mientras se consolidaba la migración, también se consolidaba la dependencia económica de las remesas.

Los datos históricos muestran que las remesas pasaron de representar un flujo relativamente pequeño a convertirse en una de las principales fuentes de divisas de El Salvador.

Si las remesas se aproximan a US$9,988 millones y representan alrededor de 24 % del PIB, entonces la economía salvadoreña tiene una relación extraordinariamente elevada entre ingreso externo de los hogares y producción interna. Esto no significa que las remesas "sean" el 24 % del PIB en sentido productivo. Significa que los flujos monetarios recibidos desde el exterior equivalen a aproximadamente una cuarta parte del valor anual de la producción nacional.

La diferencia es conceptualmente importante. Las remesas aumentan el ingreso disponible; estimulan el consumo; financian vivienda; financian educación; financian salud; sostienen pequeños negocios; aumentan la demanda de servicios; ayudan a financiar importaciones. Pero no son equivalentes a producción interna.

Aquí aparece la pregunta central ¿Qué parte de las remesas salvadoreñas depende de trabajadores protegidos por el TPS?

No existe un registro administrativo que permita atribuir cada dólar de remesas a un estatus migratorio. Por tanto, sería incorrecto afirmar que determinado porcentaje de los US$9,988 millones proviene de beneficiarios TPS.

Sin embargo, sí podemos construir escenarios lógicos. Si una fracción de los trabajadores TPS pierde empleo, reduce ingresos o abandona Estados Unidos, se producirá potencialmente: una reducción de ingresos que implicará reducción de capacidad de envío y en consecuencia reducción de remesas y reducción del ingreso familiar salvadoreño.

El impacto real dependerá de la tasa de deportación; tasa de salida voluntaria; la capacidad de encontrar otra base migratoria; ahorro acumulado; empleo; salario; composición familiar; comportamiento precautorio de los hogares.

Hemos realizado una hipótesis cuanttitava que expondremos posteriormente, sobre el impacto en las remesas en caso de producirse una deportación de salvadoreños con TPS.

6. Deportaciones y migración salvadoreña

Durante las décadas de 1990 y 2000 aumentaron sustancialmente las deportaciones de salvadoreños. Por ejemplo, una serie citada por MPI registra 4,216 deportaciones en 1999 y 36,689 en 2004. (Migration Policy Institute)


Entre 1997 y 2015 El Salvador recibió aproximadamente 244,000 deportados procedentes de Estados Unidos, según investigaciones sobre deportaciones centroamericanas. La deportación se convirtió así en una parte estructural de la relación migratoria.

IX. Los efectos económicos, políticos y sociales de la cancelación del TPS para salvadoreños.

La cifra oficial de referencia es 170,125 beneficiarios TPS. Pero el impacto humano sería mayor. Hay que añadir a cónyuges; hijos; otros familiares; trabajadores dependientes; empleadores; propietarios de negocios; comunidades; consumidores.

La estimación de más de 150,000 personas, niños en su gran mayoría, ciudadanos estadounidenses dependientes de padres salvadoreños TPS proporciona una primera dimensión del problema. (National TPS Alliance) No se debe utilizar "170,125 afectados" como sinónimo de "170,125 personas aisladas". Se trata de una población integrada en hogares estadounidenses.

1. Efecto sobre los ingresos

Si los 152,000 trabajadores estimados como ocupados del total de las personas con TPS (170,125) pierden la autorización laboral, el problema económico puede expresarse como el ingreso en función de la cantidad de empleo, salarios y horas trabajadas.

La pérdida de ingresos tendría efectos en el consumo; alquileres e hipotecas; alimentación; transporte; educación; salud; impuestos; remesas. La terminación tendría simultáneamente un efecto microeconómico y macroeconómico, fiscal y migratorio.

2. Efecto sobre Estados Unidos

La estimación de FWD.us/National TPS Alliance de US$5.4 mil millones de producción económica anual y US$1.5 mil millones de impuestos proporciona una medida del orden de magnitud del problema. (National TPS Alliance) Según la misma fuente, los beneficiarios están especialmente concentrados en construcción, mantenimiento, transporte, manufactura y alimentación.

Una reducción abrupta de esta fuerza de trabajo podría producir plazas vacantes; aumento de costos laborales; reducción de producción; problemas en pequeñas empresas; presión sobre determinados servicios; pérdida de recaudación.

La experiencia reciente con otros grupos TPS ofrece una referencia. En Florida, por ejemplo, la terminación del TPS haitiano produjo en 2026 dificultades de contratación en salud, atención domiciliaria, hostelería y otros sectores. (The Wall Street Journal) No significa que el caso salvadoreño produciría exactamente el mismo resultado, pero demuestra que el problema laboral no es hipotético.

3. Efecto sobre las remesas

El efecto sobre El Salvador es difícil de cuantificar con precisión. No podemos afirmar, por ejemplo, "si termina el TPS, las remesas caerán en determinada cantidad." Pero podemos construir escenarios simples que intentaremos cuantificar después.
Escenario 1. Una parte importante obtiene otra forma de permanencia o continúa trabajando. Impacto limitado.
Escenario 2. Una fracción pierde empleo o abandona Estados Unidos. Caída moderada de remesas.
Escenario3. Una parte considerable es deportada o retorna y otra deja de trabajar legalmente. Caída significativa de ingresos; consumo; remesas; divisas.

Dado que las remesas equivalen aproximadamente a una cuarta parte del PIB en El Salvador, incluso una reducción relativamente pequeña puede tener efectos macroeconómicos relevantes. (infobae)

4. Efectos políticos

La terminación del TPS tendría también una dimensión política.

Primero, afectaría a una población que ha vivido durante décadas en Estados Unidos.

Segundo, afectaría a numerosos ciudadanos estadounidenses que tienen padres o familiares TPS.

Tercero, movilizaría organizaciones de inmigrantes. 

Cuarto, podría convertirse en un tema electoral en estados y distritos con importantes comunidades salvadoreñas. Quinto, obligaría al Gobierno salvadoreño a enfrentar una situación contradictoria:

Estados Unidos es simultáneamente el principal destino migratorio de salvadoreños y la principal fuente de remesas. Cualquier conflicto migratorio entre Washington y San Salvador tiene consecuencias económicas y políticas para ambos países.

X. Un resumen del diagnóstico económico-social

El diagnóstico actual puede resumirse en siete características.

1. Alta participación laboral. Aproximadamente 152,000 de los 170,125 beneficiarios TPS serían trabajadores. (National TPS Alliance)

2. Concentración sectorial. Construcción, mantenimiento, transporte, manufactura y alimentación ocupan un lugar destacado. (National TPS Alliance)

3. Arraigo prolongado. Muchos beneficiarios llevan alrededor de 25 años en Estados Unidos.

4. Integración familiar. Existen decenas de miles de familias con hijos ciudadanos estadounidenses. En relación con los “tepesianos” cerca de 150,000 personas son reportados como hijos, siendo la mayoría menores de edad. Y cada “tepesiano” tiene relación con una persona radicada en EUA.

5. Contribución fiscal. La estimación disponible sitúa en aproximadamente US$1.5 mil millones anuales los impuestos asociados a los beneficiarios salvadoreños. (National TPS Alliance)

6. Integración económica. Se estima una contribución de US$5.4 mil millones anuales a la economía estadounidense. (National TPS Alliance)

7. Integración transnacional. Una parte de los ingresos obtenidos en Estados Unidos retorna a El Salvador mediante remesas.

XI. Conclusión general

El TPS salvadoreño es el resultado de una larga evolución histórica. No comenzó en 1990 ni en 2001. 

Sus antecedentes se encuentran en la crisis social y política de los años setenta, se aceleró con la guerra civil de los ochenta, adquirió una dimensión jurídica mediante el caso ABC y la creación del TPS en 1990, se reconstituyó después de los terremotos de 2001 y terminó convirtiéndose en una institución que durante un cuarto de siglo ha protegido a una población profundamente arraigada en Estados Unidos.

Los aproximadamente 170,125 beneficiarios registrados a marzo de 2025 constituyen una población relativamente pequeña respecto del conjunto de personas de origen salvadoreño, pero muy importante desde el punto de vista histórico y económico. (Congreso.gov)

Son parte de la fuerza laboral estadounidense, participan en sectores esenciales y, según estimaciones recientes, generan miles de millones de dólares de actividad económica y de ingresos fiscales. (National TPS Alliance)

Al mismo tiempo, la economía salvadoreña depende en gran medida del trabajo realizado por su población emigrada. En 2025 las remesas alcanzaron casi US$10,000 millones, equivalentes aproximadamente a una cuarta parte del PIB. (Comercio & Negocios)

La eventual terminación del TPS tendría una doble dimensión, en Estados Unidos pérdida potencial de trabajadores, ingresos, impuestos y estabilidad familiar; en El Salvador reducción potencial de ingresos familiares, remesas, consumo y divisas.

La fecha del 9 de septiembre de 2026 convierte el problema en una cuestión política inmediata. (USCIS) Pero el problema histórico y social es más profundo.

El TPS salvadoreño representa la contradicción entre una institución jurídica temporal y una realidad social permanente. Después de más de dos décadas, la cuestión ya no es solamente si los salvadoreños deben continuar recibiendo protección temporal.

La cuestión de fondo es si el sistema migratorio estadounidense debe continuar administrando como temporal una población que, en términos económicos, familiares, laborales y comunitarios, ya forma parte de manera permanente de la sociedad estadounidense.

Y desde la perspectiva de El Salvador aparece una segunda contradicción: una economía nacional que ha construido una parte sustancial de su reproducción cotidiana sobre el trabajo de ciudadanos que viven fuera de sus fronteras.

En consecuencia, el TPS salvadoreño debe estudiarse como una institución situada en la intersección de migración, mercado laboral, relaciones internacionales, economía transnacional, estructura familiar, política estadounidense y dependencia económica salvadoreña. Ese es el verdadero, amplio y profundo, alcance del problema.







jueves, 13 de agosto de 2026

Antecedentes del movimiento social del magisterio en El Salvador

 Una reflexión sobre los antecedentes del movimiento social del magisterio en El Salvador y el importante papel que desempeñaron y, podría decirse, desempeñan, las reivindicaciones magisteriales planteadas en 1944 por la Asociación Magisterial Democrática, AMD, en El Salvador de hoy, puede verse en el siguiente enlace:

Alianza Magisterial Democrática 1944: El Nacimiento del Magisterio Organizado en El Salvador

jueves, 11 de junio de 2026

Deforestación en El Salvador

 

Publicación de Colectivo Universitario por la Democracia cuxdem

Pobreza en El Salvador al 2024

De acuerdo con los datos más recientes de la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) publicados por el Banco Central de Reserva (BCR), en El Salvador hay 610,272 personas que viven en pobreza extrema. Esto significa que sus ingresos son inferiores al costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA).

Contexto sobre la Pobreza Extrema en El Salvador

Para comprender mejor esta cifra, los detalles en contexto:

Definición de pobreza extrema: Un hogar se encuentra en pobreza extrema cuando sus ingresos totales son insuficientes para comprar la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que incluye solo los alimentos necesarios para una nutrición mínima. Es importante no confundirla con la pobreza relativa, que se mide con el costo de dos canastas básicas (una canasta ampliada que incluye otros bienes y servicios).

Cifras comparativas recientes: Según la EHPM de 2024, el número de personas en pobreza extrema ha tenido la siguiente evolución:

2022: 578,801 personas

2023: 588,917 personas

2024: 610,272 personas 

Este incremento representa un aumento de más de 21,300 personas entre 2023 y 2024.

Pobreza total: Si se suma la pobreza extrema (ingresos < 1 CBA) y la pobreza relativa (ingresos < 2 CBA), el total de salvadoreños en situación de pobreza asciende a 1,809,206 personas.

Factores que Influyen en esta Situación

Diversos análisis señalan que el incremento en la pobreza extrema está ligado a varios factores:

Aumento en el costo de los alimentos: El precio de la Canasta Básica Alimentaria ha mostrado una tendencia al alza. Por ejemplo, en enero de 2026, la canasta urbana se situó en US$250.82 y la rural en US$183.27, lo que presiona el poder adquisitivo de las familias.

Estructura del empleo e ingresos: Expertos señalan que una parte significativa de la población trabajadora tiene ingresos bajos. Se estima que el 60% de los trabajadores gana menos de US$400 al mes, un salario que dificulta cubrir la canasta básica ampliada (2 CBA), cuyo valor ronda los US$500.

Dependencia de importaciones y producción local: El Salvador importa un alto porcentaje de los alimentos que consume (como el 90% de hortalizas), lo que hace vulnerable el precio local a las variaciones internacionales. Además, se ha reportado una disminución en el apoyo a la producción agrícola local, lo que afecta la capacidad de las familias rurales para generar ingresos y alimentos.

Lista de fuentes de información con vínculos

Fuente Principal: Banco Central de Reserva (BCR)

El Banco Central de Reserva de El Salvador es la institución oficial que publica la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM), de donde se extraen todos los datos sobre pobreza e ingresos .

Sitio web oficial del Banco Central de Reserva (BCR): https://www.bcr.gob.sv

Nota: El BCR publica los tabulados de la EHPM en su sección de publicaciones y estadísticas. Aunque en esta web no está disponible el enlace directo a los tabulados de 2024, es la fuente primaria de toda la información. Los medios de comunicación citados a continuación se basan en los datos publicados por el BCR en su sitio web a finales de septiembre de 2025 .

Fuentes Secundarias: Medios de Comunicación que Citan los Datos del BCR

Dado que los datos oficiales provienen del BCR, los siguientes sitios web de noticias nacionales e internacionales corroboran y detallan la cifra de 610,272 personas con ingresos inferiores a la Canasta Básica Alimentaria (CBA) .

SWI swissinfo.ch El Salvador suma más de 21.300 personas en pobreza extrema en 2024, un 3,62 % más que 2023 6 de octubre de 2025 Ver artículo

Forbes Centroamérica El Salvador suma más de 21.300 personas en pobreza extrema en 2024, un 3,62% más que 2023 7 de octubre de 2025 Ver artículo

La Prensa Gráfica Población en pobreza extrema en El Salvador crece por tercer año consecutivo 2 de octubre de 2025 Ver artículo

Diario El Salvador La pobreza se redujo en un 5.9 % en 2024, según Encuesta de Hogares, pero 21 mil salvadoreños más cayeron en extrema pobreza 30 de septiembre de 2025 Ver artículo

elsalvador.com El Salvador enfrenta un nuevo reto país: frenar el avance de la pobreza extrema 7 de octubre de 2025 Ver artículo

Centroamérica360 Más de 114,000 salvadoreños salieron de la pobreza y sumaron 1.8 millones en 2024 30 de septiembre de 2025 Ver artículo

Nota sobre la Información

Es importante mencionar que, según reporta La Prensa Gráfica, los resultados completos de la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM) 2024 no han sido publicados en su totalidad por el BCR. La información disponible hasta ahora se limita a tabulados específicos sobre pobreza monetaria .