martes, 26 de febrero de 2008

Marcha Blanca de Panaderos Artesanales

Presentamos extractos de noticias sobre la crisis de la harina y el pan en El Salvador. Tambíén, para efectos comparación nos pareció importante introducir una noticia sobre el mismo problema del incremento de los precios del pan en Costa Rica.

Las observaciones sobre el problema, a partir de las noticias, son los siguientes:

1. Son repercusiones acentuadas por el modelo neoliberal a nivel mundial, son "escaladas de precio sin freno".

2. En un año, 2008, el aumento del precio del quintal de harina ha sido del 163%, pasando de $260 a $675. Y tiende a incrementarse más.

3. Son causas mundiales agravadas por el modelo neoliberal: crisis de combustibles por la desregulación, reducción de area sembrada de trigo para producir materia prima para el etanol, crecimiento poblacional, crecimiento de la demanda, restricción de exportaciones de países productores, restricciones de producción para países subdesarrollados.

4. Diferencias: en Costa Rica, en el 2008, solamente ha habido un aumento del precio de la harina, en El Salvador, cinco. En Costa Rica se estima que en el 2008 se aumentará en un 20% el precio del pan, en El Salvador, los panaderos ya tiene aumentos del precio de la harina de más del 300%. El Salvador tiene más elevados los precios de la harina no solamente en comparación a Costa Rica sino a Guatemala y Honduras, según los panificadores en noticias del 2003.

5. Son cinco molinos en forma de grandes empresas en El Salvador, de los cuales dos controlan la producción, MOLSA y HARISA y constituyen un oligopolio.

El Salvador:panaderos protestan por alto costo de la harina
20 de febrero de 2008, 01:41 PM
SAN SALVADOR (AP)


http://espanol.news.yahoo.com/s/ap/080220/latinoamerica/amc_eco_el_salvador_panaderos

"Los altos precios (de la harina) nos están ahogando y corremos peligro de ya no poder seguir trabajando. Si esto sigue vamos a cerrar", declaró Nelson Calderón, uno de los dirigentes de la gremial.

Señaló que en solo en el año 2007 hubo cuatro aumentos de precios de la harina y en lo que va de este año 2008, "ya tuvimos cinco aumentos".

Afirmó que en las últimas dos semanas "la materia prima (la harina) ha tenido un aumento de precio del 311%".

Agregó que "nosotros no podemos trasladar el aumento a la gente, la situación de difícil para todos y no podemos aumentarles".

"Somos pobres y no podemos trabajar con estos costos, si (el Gobierno) no nos ayuda vamos a dejar de hacer pan y habrán más desempleados", advirtió.

Por su parte la fábrica Molinos de El Salvador publicó un campo pagado en los principales diarios del país en el que afirma que, "los altos precios del trigo a nivel internacional, están impactando los costos de producción de la harina y por ende el costo del pan a nivel nacional".

Panaderos proponen subsidio para harina

Piden crear un subsidio transitorio —por 90 días— para comprar harina. El Estado pagaría $25 por qq, que cuesta $45.

Lourdes Quintanilla/Wilmer Lizama/Carlos Montes
economia@laprensa.com.sv
Fecha de actualización: 2/21/2008


http://www.laprensagrafica.com/economia/995321.asp

Los productores artesanales de pan, provenientes de distintas zonas del país, pidieron ayer un subsidio transitorio para la compra de harina de trigo, que implica también congelar los precios del quintal en $20, ya que ahora cuestan $45 para el panadero.

“Hemos revisado internet y hay otros países que lo están aplicando en Latinoamérica”, aseguró Nelson Calderón, representante de los panaderos.

Costa Rica, Martes 12 de febrero de 2008
NACION.COM/ECONOMÍA

Harina subirá 20% próxima semana

Viene alza en pan por alto precio del trigo

Será la segunda en lo que va del 2008; hubo una a finales de enero.

Expertos vaticinan mejor cosecha de trigo para este año, lo que aliviaría carga.

Marvin Barquero S. mbaquero@nacion.com

Un nuevo aumento en el precio del pan, cuyo monto no se ha definido pero puede rondar el 20%, enfrentarán los consumidores en las próximas semanas.

El valor del pan está libre y cada empresa cobra conforme a sus costos y presentaciones, pero se estima que un baguete corriente se cotiza actualmente a un promedio de ¢350.

Las empresas panificadoras generalmente ajustan el precio al consumidor unas dos semanas después de que entra a regir al aumento en el valor de la harina.

El ajuste en el pan será consecuencia de un alza del 20% en el precio de la harina, anunciada ayer por la firma Molinos de Costa Rica.

Aunque todavía se está en la definición de los últimos datos, ese ajuste será muy cercano al 20% y regirá la próxima semana, informó Rafael Carrillo, gerente financiero de la firma costarricense.

De esta manera, el valor del saco de 50 kilos de harina para panificación pasará de los actuales ¢19.900 a un poco más de ¢23.000, según adelantó ayer Carrillo.

Impacto. El anuncio de la firma Molinos de Costa Rica se da en el contexto de una fuerte alza en los precios internacionales del trigo. Este cereal alcanzó ayer, de nuevo, cotizaciones récords en el mercado de Chicago, Estados Unidos, donde ya está en los $700 por tonelada.

La escalada de precios fue inesperada y sin freno. Hace un año la firma nacional cotizó trigo para la importación a un precio de $260 la tonelada puesto en el puerto de Caldera; el barco que ingresó en enero anterior trajo el cereal a unos $675 la tonelada puesto en Caldera.

Un barco que entrará en marzo traerá el grano a un valor cercano a los $700 la tonelada.

De mantenerse las condiciones del mercado, otro ajuste de los precios dentro de pocos meses es inminente, advirtió la firma harinera.

Una situación de mercado de este tipo nunca se presentó antes. El precio del trigo para elaborar la harina para pastas está muy cerca de los $1.000 por tonelada.

Esta escalada de cotizaciones se presenta por la escasez de producto en el mercado internacional.
Las áreas de siembra, especialmente en Estados Unidos, se redujeron por la creciente tendencia a dedicar tierras a maíz y otros productos destinados a obtener etanol y otros biocombustibles.

Además, la demanda de China, India y otros países emergentes creció sin precedentes, lo cual contribuye a presionar el mercado.

Otros países productores, como Rusia, prohibieron las exportaciones, algunos para garantizar el abastecimiento interno y otros para guardar el producto, esperar el repunte del mercado y luego sacar a la venta sus existencias, de acuerdo con el análisis de Carrillo.

Finalmente, los aspectos climáticos golpearon la cosecha de los años 2006 y 2007.

Los especialistas vaticinan un repunte del volumen para el período 2008.

Sube precio de harinas

Molsa elevó sus precios con el argumento de que estaban por debajo del margen de rentabilidad.

Los panificadores sostienen que se trata de una decisión oligopólica.

Omar Cabrera
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com

http://www.elsalvador.com/noticias/2003/10/04/negocios/negoc1.html

Los precios de las harinas han aumentado entre un 15 y un 25 por ciento esta semana, por lo que el pan también podría encarecerse en el corto plazo.

El gerente general de Molsa, Carlos Zaldivar, dijo que el aumento de las harinas obedece a un ajuste aplicado por esa empresa para volver a niveles de rentabilidad.

Zaldivar explicó que a partir del 1 de enero del presente año, el comercio de harina en los países centroamericanos quedó libre de aranceles.

El resultado fue un incremento de la competencia en el sector, con el ingreso de harinas procedentes de Guatemala y Nicaragua.

Ante la llegada de nuevos molinos con precios más bajos, Molsa también redujo los suyos en aproximadamente un 12 por ciento.

Zaldivar sostiene que el objetivo de los competidores era capturar un segmento del mercado aún haciéndolo a costa de precios insostenibles. Como no podían seguir vendiendo a valores tan bajos -asegura el gerente de Molsa- la empresa decidió aplicar un incremento a partir de esta semana, presionada además por un encarecimiento del trigo en los mercados internacionales.

Dado que la harina apenas ha vuelto al precio que tenía el año pasado, según el ejecutivo, no hay razones para que el pan se encarezca.

El pan podría subir

El propietario de Panadería Panbi y miembro de la Asociación de la Industria de la Panificación (ASIP), Carlos Zepeda, opina que no se puede descartar un aumento en los precios de las distintas variedades de pan.

Zepeda coincide con Molsa en cuanto a que la harina apenas ha vuelto a los niveles de inicios de año. Sin embargo, añade que los precios han sido tradicionalmente más altos en El Salvador que en Guatemala y Honduras.

El empresario trae a cuenta que cuando la harina se abarató, en febrero pasado, muchas panaderías también redujeron los precios de algunas variedades de pan. Por lo tanto, el reciente aumento de la materia prima los presiona a un incremento, para recuperar los márgenes de utilidad.

Zepeda añadió que los proveedores ya anunciaron que el huevo y la manteca, otros dos componentes del pan, también subirán de precio a partir de noviembre.

En conclusión, el empresario sostiene que las panaderías se verán obligadas a incrementar sus precios, si el encarecimiento de la harina se mantiene.

La harina era uno de los pocos productos que estaban gravados con aranceles en el comercio entre los países de Centroamérica hasta el cierre del año pasado.

En El Salvador sólo dos empresas producían la materia prima. Una es Molsa y la otra, Harisa.

El propietario de panadería Panbi asegura que, según su proveedor de harina, el reciente aumento de precios obedece a un acuerdo entre ambas empresas.

“Los molinos se han puesto de acuerdo para aumentar los precios, según informes que me han dado los distribuidores.”

Juan Pablo Lemus
Copropietario de Pan San Antonio


¿Un oligopolio?

El gerente general de Molsa admite que el mercado era un oligopolio, hasta que la competencia llegó.

“Cinco molinos compitiendo en un mercado como el nuestro es hasta mucho pedir”, asegura Zaldivar.

Sin embargo, Zepeda cree que las cosas no han cambiado mucho. A su juicio, el reciente encarecimiento de la harina “parece que es una decisión puramente comercial”.

Otro panificador consultado por este diario, Juan Pablo Lemus, aseguró que sus distribuidores también adjudican el aumento de precios a un acuerdo entre los molineros de El Salvador y Guatemala, supuestamente favorecido por la reciente adquisición de Harisa por empresarios chapines.

Zepeda asegura que el sector viene haciendo esfuerzos por conseguir que la harina baje de precio en el país y se acerque más a los niveles de Guatemala y Honduras. Sin embargo, los propietarios de los molinos han movido influencias políticas y comerciales, primero para mantener la harina gravada con aranceles, y ahora para fijar precios altos.

viernes, 15 de febrero de 2008

Para la historia reciente 2003-2007

Dato sobre el Programa de Transferencia de Tecnología Canadá-El Salvador, en:

http://www.acdi-cida.gc.ca/CIDAWEB/acdicida.nsf/Fr/EMA-21812123-NL8#3

martes, 12 de febrero de 2008

Producción de azúcar 2004 por Ingenios

En:

http://archive.laprensa.com.sv/20040429/economia/economia12.asp

El sector azúcar se rige en el país por medio de una ley de producción y comercialización que establece la distribución del mercado a los ingenios.

Central Izalco

Lleva la batuta en la producción del edulcorante, y sólo en la zafra recién finalizada aportó 3.11 millones de quintales de azúcar, con lo cual cubre el 27% de la producción total y tiene igual porcentaje de cuota que E.U.A.

El Ángel

El segundo en importancia en la estructura azucarera. Produjo en esta zafra 1.95 millones de quintales, osea 89,045 toneladas métricas (tm), de las cuales podrá vender a Estados Unidos bajo la cuota 8,664.9 tm.

Chanmico.

Quedó en último lugar en la producción de azúcar 2003-2004, pero tiene derecho a exportar el 6.17% de la cuota americana de su producción, que serían 3,146.4 toneladas métricas.

Chaparrastique
y Cabañas


El tercer y cuarto lugar en producción, con un aporte de 1.42 y 1.48 millones de quintales, respectivamente, y con un uso de la cuota de Estados Unidos del 12.9% y 12.5% hasta el 2008.
La Magdalena. El menor de los hijos es el ingenio con más bajo porcentaje de la cuota americana, un 5.71%, pero que en la zafra recién finalizada desplazó a Chanmico por un poco más de 30 mil quintales.

JIBOA

Es el quinto productor de azúcar en el país con 1.19 millones de quintales, con lo cual tiene derecho a exportar el 10.13% de la cuota americana, que para el 2005, si se aprueba el tratado, sería de 5,166.3 toneladas métricas.

San Francisco.

Según los datos de la zafra 2003-2004, produjo 964 mil quintales, es decir, 43,818 toneladas métricas, de las cuales exportará el 8.52% al mercado norteamericano.

CAFTA-RD y azúcar de El Salvador, 2005

Azúcar salvadoreña triplica cuota EUA

Claudia Contreras
economia@laprensa.com.sv

EUA registró un déficit azucarero tras el paso de los huracanes en 2005 y pidió azúcar extra a proveedores tradicionales. El Salvador logró 15,923 toneladas extra.

El Salvador consolidó este año la mayor cuota de exportación azucarera en la historia de exportación de este producto al enviar 69,323 toneladas hacia Estados Unidos. Aunque la cifra es pequeña, si se compara con las 540,000 toneladas que en promedio produce el país en cada zafra, el crecimiento es significativo.

“La cuota de este año es de 29,400, pero Estados Unidos hizo un incremento por Katrina y Rita de 6,891 toneladas”, explicó una fuente cercana al sector.

A ese total se suman otras 9,032 toneladas solicitadas también para cubrir el déficit azucarero estadounidense y las 24,000 toneladas extra que el sector ganó tras la vigencia del acuerdo de libre comercio con ese país y la región (CAFTA, en inglés).

Con esto, el país ayuda a cubrir el déficit generado tras el paso en 2005 de los huracanes Katrina y Rita en el sureste de ese país, donde se concentra la mayor cantidad de producción cañera.

Una de las principales ventajas de la venta histórica es que los compradores estadounidense adquieren el azúcar por encima del precio del que se cotiza en la Bolsa de Valores de Nueva York, que ayer cerró a $16.85 el quintal.

“El contrato que le da preferencia a Estados Unidos nunca va a bajar de $18”, señaló anteriormente Julio Arroyo, director general de la Asociación Azucarera Salvadoreña.

De hecho, del total enviado a Estados Unidos, el 70% del azúcar ya está comprada y despachada a precios promedio de $20 el quintal, lo que representa un poco más de $14 millones ya garantizados.

“Solamente este año ha habido un incremento con este precio preferencial”, sostuvo Julio Castro, director ejecutivo del Consejo Salvadoreño de la Agroindustria Azucarera (CONSAA) y agregó que, a pesar de que la zafra cerrará antes de lo esperado, “todavía hay azúcar”, por si EUA quiere más.

Este año, la zafra cerrará con 12 millones de quintales producidos (538 mil toneladas). De esos, 5.5 millones son destinados para el consumo local y el resto se coloca en clientes internacionales.

Cuota el CAFTA en espera

Aunque las 24 mil toneladas extra ganadas con el CAFTA ya fueron embarcadas para los compradores norteamericanos, estas aún esperan ser despachadas de aduanas norteamericanas y tener un precio de venta, explicó Armando Arias, presidente de la Asociación Azucarera del país.

“Ya las embarcamos y ya llegaron a Estados Unidos. Ahorita estamos en el trámite aduanal para ingresar en la cuota CAFTA”, dijo.

El sector agrícola comenzó a colocar el edulcorante con los compradores tradicionales estadounidenses una vez entró en vigencia el TLC, dijo el representante azucarero. “Lo hacemos (la exportación) a través de una casa corredora de azúcar y está en un puerto de Estados Unidos. Estamos en el proceso de tramitar el ingreso del azúcar bajo la cuota CAFTA. Esperaríamos que en el curso de esta semana la podamos ingresar, pero es el trámite aduanero en el que estamos ahorita”, resumió Arias.

La venta de esta cuota –que espera también precio de referencia de la Bolsa de Valores– se prevé obtenga $10.5 millones a un precio promedio de $20 el quintal.

Julio Arroyo, director de la asociación, explicó: “Lo que pasa es que a veces se hace el contrato de compra y entrega del azúcar, pero el precio se fija en una fecha posterior”.

“Como es un nuevo tratado, a nivel de la administración americana, le tienen que dar una instrucción a la aduana para que abra las nuevas partidas aduanales y para que pueda entrar. Entonces, hasta el momento está en el trámite usual esto”, puntualizó Arias.

De todo la cuota que llegará a Estados Unidos solo restan 9,032 por entregar y despachar hacia los puertos norteamericanos, pero para eso se tiene como fecha límite de despacho junio de 2006.

Al cierre de 2005, el sector registró una venta al exterior de $180 millones.

martes, 29 de enero de 2008

Info Red

Un negocio cuyo giro principal es el Sistema de Referencias Crediticias:

http://www.infored.com.sv/Nosotros/MisionVision.html#

lunes, 28 de enero de 2008

Relación del Agua y la Agricultura

Interesante noticia que refleja los problemas de crecimiento poblacional, salud, erosión, escasez y contaminación vinculados al recurso agua en Centroamérica pero con datos para El Salvador. Se dice que en Centroamérica el único país con una situación crítica con respecto al agua es El Salvador, el resto de países todavía usa alrededor del 10% de su recurso agua.

Autor: Naciones Unidas. Comisión Económica para América Latina y el Caribe – CEPAL

La referencia a la relación de los recursos hídricos y la agricultura debe enmarcarse en un ámbitomás amplio que comprenda el uso del agua por distintos sectores y la competencia que entre ellosse establece por su utilización.

En este sentido, resolver los problemas que afectan a los recursos hídricos se vuelve unatarea muy compleja, como lo señalan innumerables estudios dedicados al tema. Ello es así porqueel agua debe ser compartida eficiente y equitativamente entre todos los sectores y usuarios quenecesitan el recurso para sus propios fines, y además se deben considerar las necesidades delmedio ambiente. 1 Sumado a ello, el aprovechamiento del agua por la agricultura, que es uno delos usuarios de más peso, implica la generación de contradicciones (económicas, sociales,técnicas, jurídicas, referentes al medio ambiente, 2 y otras) que obligan también a buscar equilibrios. 3 A ello se agrega que dichas contradicciones y los deseados equilibrios estánenmarcados por diversos factores: antropológicos, históricos, sociales, económicos, técnicos,ideológicos, filosóficos, culturales, que obligatoriamente deben ser tomados en cuenta si se aspiraal buen manejo del recurso en dicho sector con fines de desarrollo económico y social.

a) Los aspectos positivos

La agricultura es siempre el mayor usuario de todos los recursos hídricos tomados en suconjunto: la lluvia (agua verde) y el agua en los ríos, lagos y acuíferos (agua azul). Dicho sectorabsorbe alrededor del 70% del consumo mundial, mientras que al uso doméstico se destina 10% ya los usos industriales 21%. La mitad del consumo mundial del agua en la agricultura se pierdepor evaporación e infiltración, aunque también se discute que la segunda no es totalmente pérdida(PNUMA, 2003a; FAO, 2003b; OPS/OMS/AIDIS/CWWA/CEPIS, 2000).

El incremento de los recursos hídricos para la agricultura fue el motor para la revoluciónverde. En el decenio de 1990, en los países en desarrollo la producción de alimentos aumentó 3,4% anual y sobrepasó el crecimiento de la población, que fue de 1,5%. La FAO considera quedesde los años sesenta el sistema alimentario mundial ha duplicado la producción necesaria paraalimentar a la población global, proveyendo más alimentos por habitante a preciosprogresivamente más bajos. Se ha estimado que pese a existir grandes disparidades en el acceso alos alimentos, su disponibilidad por persona en el mundo ha crecido 17,5% y en los países endesarrollo 27,6% en el período 1960-1990 (IFPRI, 1995).

En América Latina, los rendimientos de los cereales se elevaron 70% en ese mismo período, desempeño logrado con una combinación de semillas de alto rendimiento, el control de plagas, la nutrición de los cultivos y con el incrementode la irrigación, que hizo posible el uso de estos insumos (CGIAR, 2002a; FAO, 2003b; Huber-Lee y Kemp-Benedict, 2003). En este sentido, se estima que la productividad del agua se ha incrementado 100% en los últimos 40 años (FAO, 2003b). Se calcula que de 1950 a 2001 elárea irrigada en el mundo pasó de 110 millones de hectáreas a 280 millones (Banco Mundial, 2003).

En la actualidad, una tercera parte de la cosecha mundial de alimentos y más del 50% dela producción global de granos proviene de la agricultura irrigada, que sólo cuenta con menos del20% de las tierras cultivadas del mundo (Dinar, 1998).

Ciertos efectos de la irrigación de los cultivos también constituyen beneficios indirectospara el medio ambiente, como la recarga de las napas subterráneas, la regulación de lascorrientes, el reciclaje de las aguas residuales y la protección contra la erosión del suelo (Redaud, 1998).Otro beneficio importante de la agricultura de riego es su contribución a la reducción de lapobreza en distintas partes del mundo, sobre todo en los países del Sur y del Sudeste de Asia,donde el riego ha tenido una gran difusión (Dinar, 1998; Rijsberman, 2004; Banco Mundial,
2003; Diouf, 2004).

b) Las sombras en la relación agua-agricultura

Se ha vuelto un lugar común en el análisis de la conexión entre sector agrícola, agua y medio ambiente, la afirmación de que la agricultura intensiva ha sido una de las actividades máscontaminantes del agua, aunque no la única. Los problemas ambientales provenientes del uso delagua en la agricultura atañen a la cantidad y calidad del agua, la calidad del suelo, la biodiversidad y el hábitat de las especies, el bienestar rural y el microclima (Bonnis y Steenblik, 1998; Dinar, 1998; Zilberman, 1998; FAO, 2003a; Huber-Lee y Kemp-Benedict, 2003; Klohn y Appelgren, 1998).

Si las tierras irrigadas no se manejan adecuadamente, por ejemplo, descuidando eldrenaje, son propensas a desarrollar salinización y anegamientos. Además, los terrenos conpendientes pronunciadas mal manejados son afectados por la erosión, como sucede en ampliasregiones de Centroamérica que han sido deforestadas para su conversión a la agricultura. Estoconduce a la reducción de la productividad del suelo, pero también impacta en forma negativasobre los recursos hídricos.

Se observa que la deforestación de la parte alta de una cuenca repercute en el cambio delcaudal de los ríos a lo largo del año, el cual es mayor que antes en el período lluvioso y menor enel período seco; disminuye la recarga a los acuíferos subterráneos, aumenta la sedimentación enlos reservorios, lagos, lagunas, riberas de los ríos y canales; el riesgo de inundaciones es mayor yse eleva la contaminación de las aguas por sólidos, elementos químicos y materia orgánicaproveniente del suelo erosionado (FAO, 2000a).

En Centroamérica, el caso más ilustrativo es elde la cuenca del Río Lempa, cuyos suelos están erosionados en dos terceras partes y sus embalsesacusan un fuerte azolvamiento, lo que acarrea serios problemas económicos debido a que dedicha cuenca depende la mayor parte del sistema nacional de agua y de energía eléctrica deEl Salvador (Góchez, 1999; Cuéllar y otros, 2001).

Uno de los mayores problemas es el deterioro en la calidad del agua, por cuanto elloreduce la cantidad disponible necesaria (CGIAR, 2002a). Los problemas clave de calidad delagua en los que incide la agricultura incluyen: eutrofización, 4 contaminación con residuos deagroquímicos, turbidez, desoxigenación, acidificación y salinización. Estos fenómenos afectan alas aguas superficiales y subterráneas, así como a los sistemas costeros (Bonnis y Steenblik, 1998).

Diversas regiones agrícolas del mundo sufren de contaminación proveniente de losagroquímicos. Este fenómeno en Centroamérica se ha reportado principalmente en el cultivo delalgodón, particularmente en Guatemala, El Salvador y Nicaragua.

En Guatemala se ha observadocontaminación con mercurio y organofosforados.

En El Salvador, los ríos y arroyos de lasprincipales zonas agrícolas están altamente contaminados con pesticidas, sobre todo con DDT enáreas donde se cultiva algodón en las planicies costeras del Sudeste. En el río Grande de SanMiguel se han encontrado concentraciones de 3,15 miligramos de DDT por litro de agua, proporción que triplica el límite letal para peces.

En Nicaragua se ha detectado contaminación con toxafeno (no biodegradable) en concentraciones fuera de norma (CIEUA, 1998; Silvel yotros, 1997; Aquastat, 2001f). Por otra parte, en los países de la Organización para laCooperación y el Desarrollo (OCDE) se ha determinado que cerca de dos tercios de las emisionesde nitrógeno a las aguas superficiales y marinas y cerca de un tercio de los fosfatos provienen dela agricultura (Bonnis y Steenblik, 1998).

Por otra parte, el deterioro de la calidad del agua, que se ha incrementado con lacompetencia al desarrollarse otros sectores usuarios, afecta también a la agricultura y a la población rural. El mismo efecto genera el abandono de las áreas rurales en los programas de inversiones en infraestructura sanitaria y de riego.

Así, un gran número de fuentes de agua están contaminadas con materias fecales, como se ha reportado en El Salvador y Guatemala. En elprimer país, 21 puntos de muestreo sobre los ríos Sucio y Agua Caliente y sus tributariosdeterminaron en 1996 que el 100% de las aguas estaban contaminadas con respecto a análisismicrobiológicos en grados alarmantes (Cuéllar y otros, 2001).

En Guatemala, los principales problemas se presentan en los ríos de la planicie costera del Pacífico, en la cuenca del río Maria Linda y en los lagos de Izabal, Amatitlán, Petén Itzá y Bahíade Amatique (CIEUA, 1998 y 2000).

Muchas veces los agricultores se ven privados de producir cultivos de alto valor en elmercado por escasez de agua adecuada o basan su riego en aguas no tratadas, altamentecontaminadas, provenientes de los efluentes urbanos, por ejemplo, para el cultivo de hortalizas.

En las áreas rurales, que no cuentan con red de agua potable, la utilización del agua subterráneapara consumo humano y el brebaje de los animales de granja expone a la población a laintoxicación por arsénico y flúor contenidos en el agua y los alimentos como la leche (PérezCarrera y Fernández Cirelli, 2004; CGIAR, 2002a; OEA, 1991). 5

Estudios en diversos lugares del mundo sobre el estado de las fuentes de agua (ríos, lagos,acuíferos subterráneos, entre otros) revelan que es generalizada una situación crítica decontaminación, reducción de los volúmenes del agua; amenaza a la vida silvestre, labiodiversidad y la posibilidad misma de que las fuentes hídricas se conserven (PNUMA, 2003;Tate y Rivers, 1994). La tendencia para los próximos años será de una creciente escasez relativapor cuanto la demanda se acrecentará, al mismo tiempo que la calidad se deteriora mientras lacantidad de los recursos hídricos se mantiene constante, dando lugar a disminución en la oferta.

Esto constituye una realidad tanto a escala global como nacional o local (Doering III, 1998;Klohn y Appelgren, 1998; Fernández Jáuregui, 2003).

En Centroamérica, la solución de los problemas económicos y sociales que aquejan a laregión acarreará un incremento cada vez mayor de esa escasez a pesar de que las cifras sugierenque es una de las zonas del planeta con mejor situación en cuanto a oferta física del recurso, aligual que toda América Latina. 6 Por consiguiente, no sólo el aumento de la población y las actividades productivas ejercerán presión en el uso de mayores volúmenes de agua, sino tambiénla necesidad de mejorar las precarias condiciones de vida de altos porcentajes de la población, lascuales 7 están en gran parte relacionadas con su marginación de los beneficios de las redes desanidad, agua potable y tratamiento de desechos (véanse los cuadros I-1 y I-2 del anexo I).

Otro factor importante en esta región es la distribución espacial de los asentamientos humanos, que es incongruente con la distribución espacial de los recursos hídricos. A títuloilustrativo, dos terceras partes de la población centroamericana está asentada sobre la vertiente del Océano Pacífico, donde escurre el 30% de las aguas superficiales, mientras que una tercera parte de la población del territorio se ubica sobre la vertiente del Caribe, donde escurre 70% de la riqueza hídrica del Istmo.

Además, en la vertiente del Pacífico los ríos tienen un comportamiento marcadamente estacional. Durante la estación lluviosa se presentan crecidas con valores extremos, mientras que durante la estación seca los caudales bajan a puntos críticos. Se trata de cuencas en franco proceso de degradación, donde no existe mecanismo natural alguno de regulación del caudal base durante el período de estiaje, en gran parte debido a la deforestación (SG-SICA, 1999; SICA/CAC/CCAD, 2003). Sin embargo, el carácter conflictivo de la relación de la agricultura con el agua está condicionado históricamente, por las construcciones económico-sociales, políticas e ideológicasde la sociedad. Tal planteamiento permite avizorar la posibilidad de solución a los problemasagudos que se están enfrentando, vinculados con el agua no sólo en la agricultura sino también enlos otros sectores usuarios, como consecuencia del incremento demográfico, el traslado depoblación de las zonas rurales a las urbanas, el desarrollo industrial y la forma inadecuada en que se ha manejado el recurso.

1 Se ha llegado a determinar la necesidad de proteger y aumentar caudales ecológicos o mínimos (in-stream flows), que es el volumen de agua necesario para mantener los ecosistemas. Su sobreexplotación puede conducir a su degradación y desaparición (PNUMA, 2003a; Bauer, 2003).

2 La FAO señala que iulamentablemente, el mundo recién ahora se ha dado cuenta de que las tierras húmedas proporcionan valiosos «servicios como ecosistema», tales como la recarga de agua subterránea, la atenuación de las inundaciones y como filtro natural que retiene sedimentos y contaminantesln. Por el desconocimiento de su papel, tradicionalmente se ha tendido a intervenir estas zonas, incluso para transformarlas en tierras agrícolas después de su desecamiento (FAO, 2003b).

3 Eso se puede ejemplificar con el caso que se da cuando al mejorar las prácticas agronómicas y de conservación de agua corriente arriba, aumenta la infiltración que proporciona la humedad necesaria a los cultivos pero disminuye por eso la escorrentía que acarrea costos para otros usuarios, por ejemplo para la producción de energía (Klohn y Appelgren, 1998).

4 La eutrofización es la acumulación de residuos orgánicos en el agua de lagos y mares, que causa la proliferación de ciertas algas. En un proceso posterior, la fuente de agua se puede convertir en un pantano y luego secarse.

5 El arsénico puede acumularse en el organismo y provocar enfermedades crónicas como el hidroarsenicismo crónico regional endémico (HACRE), detectado con alta incidencia en las zonas rurales de Argentina (Pérez y Fernández, 2004).

6 Los países centroamericanos se ubican entre aquellos que utilizan menos del 10% de sus recursos hídricos disponibles, los cuales según la clasificación de la Organización Meteorológica Mundial son países con pocos problemas de escasez, aunque la situación de El Salvador ya se puede considerar crítica (SG-SICA, 1999).

7 En El Salvador se han vuelto periódicas las epidemias del dengue y el rotavirus, que aquejan sobre todo a la población infantil. Hasta abril de 2004 el Ministerio de Salud había contabilizado más de 65.000 casos de diarreas y habían fallecido 10 niños producto del rotavirus. En 2002, el dengue atacó a más de 4.000 personas. Ambas enfermedades se propagan debido a las condiciones de insalubridad en que vive gran parte de la población, vinculadas a la falta de servicios básicos como agua potable y una adecuada letrinización (Infopress Centroamericana, 2 de abril de 2004; Cuéllar y otros, 2001).

Autor: Naciones Unidas. Comisión Económica para América Latina y el Caribe – CEPAL

lunes, 21 de enero de 2008

Un resumen del Plan Puebla Panamá

Este artículo pone de relieve las intenciones e intereses económicos de empresas transnacionales que defiende el BID en toda América, con especial referencia a Mesoamérica.

Resumen del Plan Puebla Panamá

Por Vince McElhinny, Bank Information Center[1]

Contexto

I. Panorama del Plan Puebla Panamá (PPP)

La completa inserción de América Latina en la economía global a través de la integración económica y comercial se ha convertido en el pilar central de la estrategia corporativa del Banco Interamericano de Desarrollo.

El BID se ha jugado su reputación institucional en la promoción de la integración económica de los países latinoamericanos al mercado global. El Plan Puebla Panamá, quizá la iniciativa más controversial del BID hasta la fecha, compromete un mínimo de US $23 mil millones en los próximos 5-10 años, alcanzando US $50 mil millones en el mediado plazo, para un programa de integración regional que impactará las vidas de 62 millones de personas en el sur de México y Centroamérica, y que ahora se extiende hasta Colombia.

El PPP es un paquete de nueve iniciativas que vinculan una compleja serie de proyectos propuestos y aprobados de todos los tamaños. Los líderes de la región afirman que el PPP atraerá inversión privada para la modernización, acelerará los flujos comerciales y llevará empleos y prosperidad a una región largo tiempo ignorada y altamente empobrecida.

Nuestra estimación de la inversión comprometida se basa en un análisis independiente de proyectos declarados y no declarados que se han asociado con el PPP, y excede por mucho todo lo publicado por el BID. Esto se debe en parte a la resistencia del BID (así como de otros financiadores y de los gobiernos nacionales) a dar a conocer completamente la información existente sobre el financiamiento actual y futuro a proyectos. Ninguna lista de proyectos PPP está disponible al público. Como explicaremos después, la falta de transparencia completa con respecto a los actuales compromisos financieros y probables proyecciones es intencional y permite la obtención de diferentes conclusiones de forma discrecional sobre el PPP. Aceptando este contexto operativo, hemos formulado nuestros propios criterios para incluir proyectos en el marco financiero del PPP. Una base de datos de más de 500 proyectos diferentes, que van desde US $200 mil a 2 mil millones en tamaño, sirve de base a todos las gráficas relativas a compromisos de financiamiento propuestos y aprobados en el marco del PPP, bajo una de las nueve iniciativas, por una variedad de financiadores.[2]

De inicio es necesario aclarar que el ejercicio de calcular los niveles de financiamiento a los proyectos PPP se basa en consideraciones que en algunos casos difieren de las del BID. Sin embargo, sí reflejan áreas en las que el alcance y las partes interconectadas de la integración han sido impugnados. Por ejemplo, incluimos US $3.5 mil millones en proyectos relativos a comercio porque, en nuestra opinión, las múltiples vinculaciones y sinergias entre el PPP y las inversiones del CAFTA/ALCA/OMC son más que evidentes. El BID prefiere desvincular las inversiones explícitas de promoción del comercio de las inversiones totales del PPP, aunque en la práctica, estas distinciones son difusas.

Así mismo, hemos identificado casi US $30 mil millones en proyectos de energía que están en marzo o en planeación para seguir a la apertura de la línea de transmisión regional, y en su momento, de un mercado regional de energía de 5000 MW. El BID se ha rehusado repetidamente a reconocer estas inversiones energéticas a futuro como proyectos del PPP. Aparentemente, muchas inversiones en energía están de hecho vinculadas a la Iniciativa de Integración Energética; los inversionistas están disfrazando sus inversiones en la futura venta de energía a la región y a mercados vecinos (EE.UU., Sudamérica). Sin embargo, los proyectos de energía en trámite son tan grandes que decidimos removerlos de nuestro total de US $23.4 mil millones a fin de evitar distorsionar otras tendencias igualmente significativas en el financiamiento del PPP.

Estas y otras diferencias sobre lo que constituye un proyecto de integración han sido articuladas para el BID en varias ocasiones. Nuestras consideraciones se basan en una lectura detallada de la literatura relativa al PPP y en un constante intercambio con interesados de la sociedad civil y los gobiernos. La Gráfica 1 muestra que hasta la fecha han sido oficialmente designados US $7.7 mil millones en proyectos del PPP, los cuales están en las etapas de conceptualización, diseño y ejecución, y han sido formalmente aceptados por el BID y la Comisión Ejecutiva del PPP para su inclusión en el Plan. De ellos, unos US $4.5 mil millones ya han sido aprobados por las instituciones financiadoras respectivas, y los otros US $3.2 mil millones están en trámite.

Además, de los US $23.4 mil millones en proyectos capturados en nuestra base de datos completa (como se describió anteriormente), aproximadamente US $9 mil millones son para proyectos aprobados con recursos ya comprometidos en préstamos y subvenciones de donantes y recursos de gobiernos nacionales. Están en trámite otros US $14 mil millones para los próximos 5-10 años en proyectos relacionados, directa o indirectamente con las nueves iniciativas del PPP.[3]

Como se ilustra en la Gráfica 2 y la Gráfica 3, la mayor parte del financiamiento tanto propuesto como aprobado se dirige claramente hacia cuatro de las nueve iniciativas del PPP (transporte, energía, facilitación del comercio y telecomunicaciones), las cuales podemos llamar Los Cuatro Grandes y cuales representan la agenda orientada al sector privado. Las otras cuatro iniciativas (desarrollo sustentable y humano, turismo, mitigación de desastres), y el programa especial sobre información, comunicación y participación, las cuales podemos llamar la Cara Humana del PPP, fueron creadas a un nivel mucho menor y representan la agenda social del PPP. Los compromisos de financiamiento favorecen desproporcionadamente a las prioridades del sector privado.

Para el BID, el PPP representa el preludio en regulación e infraestructura del objetivo estadounidense de alcanzar un Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y un Tratado de Libre Comercio Centroamericano (CAFTA) para 2005. Según el BID, entre 2000 y 2010, puede esperarse que el PPP, además de un tratado comercial regional con los Estados Unidos, incremente significativamente el comercio entre Centroamérica, los EE.UU. y México.

Se identifican cinco ejes iniciales del PPP como los principales corredores del comercio y la inversión.

1. El Eje del Pacífico contiene la mayoría de los flujos actuales entre países y se espera que sea el canal principal donde se consolide la futura demanda (de servicios) debido a su proximidad con la actividad agrícola, turismo, servicios y manufacturas de alto valor agregado. El Eje del Pacífico está siendo extendido para incluir a Colombia a través del Darién.

2. El Eje del Golfo de Honduras es la principal ruta de “canal seco” que apoyará el desarrollo de flujos entre el Pacífico y los centros urbanos del Caribe. Los planes recientes han pasado de una ruta de “canal seco” a un sistema de carreteras de cuota que enlazará a Puerto Cortés con el puerto salvadoreño próximo a construirse de Cutuco, compitiendo con el Canal de Panamá por ciertos tipos de carga pesada.

3. El Eje del Petén (Puerto Cortés, Honduras a Villahermosa, México). Se espera que induzca la demanda mediante la construcción de un gasoducto y la integración de los circuitos turísticos del Mundo Maya.

4. El Eje Transístmico Mexicano (Istmo de Tehuantepec, Oaxaca) constituye una “puente de tierra” que mejorará el acceso de la región a los mercados internacionales.

5. El Eje Guatemala-Yucatán permite la integración de las zonas productivas y los circuitos turísticos mayas.

El PPP como Prospecto de Inversión

De acuerdo con el BID, en buena medida la razón por la que el sur México y Centroamérica son pobres y no competitivos es que las carreteras no están pavimentadas, las aduanas, puertos, aeropuertos y sistemas ferroviarios operan ineficientemente, y el uso de electricidad, teléfonos e Internet es demasiado bajo porque los servicios son muy caros. En consecuencia, muy poco comercio de bienes y servicios se mueve a través de Mesoamérica. Prestar estos servicios públicos requiere de inversión, la cual ha faltado, de acuerdo con el diagnóstico. Un argumento estándar subyacente es que el Estado ha fallado en proporcionar estos servicios públicos regionales y es responsable por los bajos niveles actuales de inversión. Se requiere mayor participación del sector privado en todas las áreas de reforma. De acuerdo con este análisis, el problema no es la falta de recursos, sino de un apropiado clima de negocios para alentar a los inversionistas tanto domésticos como internacionales a inyectar dinero en estos países. El PPP fue formulado para cimentar esta nueva asociación entre los sectores público y privado que se supone superará los obstáculos a la inversión.

Los beneficios directos de la integración para México y Centroamérica incluirían menores costos de transporte e instalaciones mediante la formación de mercados regionales de logística, energía, telecomunicaciones e información digital. La lógica del PPP infirió que este marco, para la cooperación y la planeación regional, también ayudaría a resolver la formidable agenda social y ambiental a través de algún tipo de esquema más amplio de manejo de riesgo. Muchas de las inversiones propuestas comparten el discurso de la liberalización comercial, o más recientemente, del incremento de la competitividad. De hecho, existe una íntima complementariedad entre las agendas del PPP y del Tratado del Libre Comercio. Específicamente, en ambos casos el objetivo final es reducir las barreras al libre flujo de bienes y servicios dentro y a través de Mesoamérica. En algunos casos, las iniciativas del PPP que conllevan reformas a las políticas otorgan importantes concesiones para la liberalización comercial que de otra manera tendrían que ser negociadas de manera formal (p. ej. reglas de propiedad intelectual, desregulación, privatización y los temas de Singapur).

Uno de los principales retos para atraer a los inversionistas al PPP es la falta de predictibilidad electoral, particularmente la amenaza de que sean electos gobiernos menos entusiastas en los países miembros. Sin embargo, se incluyeron obligaciones clave en el Acuerdo de Tuxtla, el mecanismo de cooperación regional entre jefes de Estado, y los nuevos gobiernos se las verán duras para librarse de ellas. En una reciente entrevista, Herbert Taylor, ex-Comisionado mexicano para el PPP, comentó que, “Un asunto sabio ha sido colocar el PPP dentro del mecanismo de acuerdos políticos de Tuxtla, lo que hace que se conviertan en políticas de Estado y no de un gobierno. Su permanencia está garantizada” (Jaramillo, 21 junio de 2004)

El núcleo del PPP es la inversión. Igual que con la liberalización comercial, las reformas que conllevan las iniciativas de integración del PPP comparten el mismo objetivo subyacente de reactivar el crecimiento económico a través del aumento de la inversión privada nacional e internacional y de la productividad. El crecimiento económico se ha estancado en Centroamérica, particularmente desde finales de los 90, y nunca se recuperaron las tasas de los 70.[4] La inversión extranjera directa (IED) hacia la región ha disminuido, ya que quedan pocos bienes públicos por privatizar.[5] Los niveles de inversión doméstica siguen muy por debajo de los necesarios para sostener altas tasas de crecimiento, reflejando una anémica recaudación fiscal y temor al riesgo por parte del sector privado. Como resultado, la productividad se ha estancado o declinado a pesar de una década de reformas pro-negocios.[6] Los países centroamericanos se ubican en la mitad inferior del Índice de Crecimiento de la Competitividad del Foro Económico Mundial.[7]

El PPP es en gran medida una discusión acerca de cómo adaptar los subsidios del sector público para que puedan seducir eficazmente a los escépticos inversionistas privados domésticos e internacionales. “El PPP es un mecanismo de coordinación política para impulsar proyectos,” afirma Marcelo Antinori, Jefe Especialista sobre Infraestructura y Finanzas en el Banco y Coordinador General de proyectos del PPP (InterAction, febrero de 2002). Otro especialista del Banco lo puso de este modo: “la región necesita un prospecto de inversión para proporcionarle al inversionista una imagen de Centroamérica como una entidad integrada: Mesoamérica.” Hay un problema de percepción entre los inversionistas que resulta en un enfoque nacional de las oportunidades de inversión. El trabajo de competitividad del BID está diseñado para promover a Mesoamérica como una oportunidad de inversión mayor que cualquier país. El objetivo del BID al apoyar la Iniciativa de Facilitación del Comercio y la Competitividad del PPP es proporcionar una imagen integrada de la región, con medidas agregadas (base de consumo, bienes potenciales, servicios a los negocios, etc.), cuyo tamaño “pondrá a la región en el mapa.” [8]

En este esquema, existe una preferencia inherente por ciertos proyectos sobre otros, y las prioridades se establecen en un proceso vertical de toma de decisiones. El PPP tiene que ver con cambiar las normas, regulaciones y otros obstáculos, que se cree, restringen el ambiente de negocios en Mesoamérica, y reabrir la válvula de la inversión. Esta estrategia asume que los mayores promotores del crecimiento de la productividad y la innovación son externos. Los proyectos prioritarios son los que atienden demandas de la comunidad de negocios, así como proyectos complementarios para mitigar los impactos sociales y ambientales de los primeros. La reducción de la pobreza no es un objetivo directo del PPP, a pesar de los lineamientos del Banco que exigen que 50% de sus operaciones y 40% de su volumen de créditos deban financiar proyectos estrictamente para la reducción de la pobreza o el incremento de la equidad social (InterAction, febrero de 2004a).

Existe desacuerdo entre los interesados acerca de lo que merece atención prioritaria al promover la integración, así como suspicacias sobre la distribución de costos y beneficios. En el centro de las preocupaciones de la sociedad civil mesoamericana sobre el enfoque de desarrollo de este megaproyecto están las preguntas: ¿Quién gana? ¿Quién pierde? y ¿Quién decide? Las iniciativas del PPP están siendo apadrinadas por un pequeño grupo de élites locales que delegan el trabajo a un anónimo personal técnico, en un proceso no participativo y antidemocrático respaldado por el BID. De esta manera, el PPP no es diferente de la mayoría de las operaciones del BID. Muchos representantes de la sociedad civil están molestos por el veloz ritmo con el que avanzan algunas de las iniciativas del PPP, e igualmente decepcionados por la dirección y el ritmo de los programas con mayor orientación social. Existe la percepción de que el BID y los Comisionados de los Países del PPP no están dispuestos a consultar seriamente con ellos sobre las implicaciones sociales, ambientales, culturales y fiscales de estos proyectos de alto impacto.

A pesar del inflexible compromiso del BID con los beneficios del libre comercio y la integración física, existe poca evidencia empírica que muestre que estas políticas reducirán la pobreza (Stiglitz y Charleton, 2004). En vez de ello, hay una creciente preocupación de que aquéllas exacerbarán los problemáticos procesos de exclusión social y deterioro ambiental en la región. Un vigoroso movimiento social trasnacional en contra de la integración económica impuesta desde arriba ha criticado varios aspectos del PPP, incluyendo la probable carga de deuda, sus prioridades urbanas, el riesgo de desplazamiento territorial que coloca sobre las comunidades rurales e indígenas, la creciente amenaza de la hegemonía global de los EE.UU. y la falta de una adecuada supervisión de la regulación. Las recientes reuniones multisectoriales de la sociedad civil mesoamericana han resultado en el completo rechazo de este enfoque para el desarrollo.

El PPP descansa sobre un legado de débiles bases institucionales para la integración, donde generalmente prevalece el comportamiento guiado por el interés propio, salvo en el caso de un impulso a la acción colectiva por parte del jugador dominante. De muchas maneras, el PPP está repitiendo los pasos en falso de anteriores iniciativas impuestas de integración. En los 50, la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) jugó este papel, pero promovió un tipo muy diferente de integración del que ahora vemos en el PPP. El enfoque de la CEPAL estaba basado en la noción de que la fidelidad a un modelo ortodoxo de exportaciones fracasaría, dada la naturaleza injusta del comercio y de la distribución local de los beneficios. En vez de ello, Centroamérica debía mirar hacia adentro para promover industrias regionalmente competitivas, incluyendo garantizarles un estatus de monopolio regulado en el mercado regional, y así construir una base más fuerte para entrar en el mercado global.

Dicha preferencia por las firmas industriales centroamericanas incitó una fiera oposición de los EE.UU., que respondieron con una generosa oferta de financiar a todas las burocracias de la región (SIECA, BCIE, COMTELCA, etc.) a cambio del abandono de esta visión (Bulmer-Thomas, 1987: 172-173). Al enfoque de integración balanceada de la CEPAL le movieron el piso y los EE.UU. pudieron asegurar una forma más aceptable de integración regional, bajo la forma del Mercado Común Centroamericano (MCCA).

Un componente de la integración regional que prosperó bajo el enfoque de los EE.UU. fue el de la infraestructura regional. El precursor de la iniciativa de integración del transporte del PPP fue implementado en 1963, dando prioridad a doce rutas de “interés regional” y enfatizando la estandarización. La coordinación regional de las telecomunicaciones fue facilitada porque los militares, recién instalados por golpes de estado en todos los países excepto uno, dirigían las compañías telefónicas, y porque el MCCA no amenazaba la soberanía militar local. En suma, el MCCA era compatible con los intereses estratégicos y económicos de los EE.UU. en la región. Como recompensa, de acuerdo con Bulmer-Thomas (1987:178), “La asistencia oficial estadounidense para el desarrollo de la región se incrementó notablemente, y a los gobiernos nacionales se les perdonó mucho de la carga de deuda que surgió de la necesidad de financiar a las nuevas instituciones regionales”[9] No es de sorprender que esta dependencia haya disminuido los compromisos gubernamentales con los aspectos más difíciles de la integración y convirtiera a las instituciones regionales en enclaves responsables ante los donantes y no ante los ciudadanos.

Es posible derivar varias lecciones del ascenso y caída del MCCA, las cuales sugieren paralelos para entender las oportunidades del PPP y el CAFTA. La experiencia del MCCA no alteró el modelo histórico de crecimiento económico, en el cual la mayoría de la población, particularmente los trabajadores rurales, fue excluida en gran medida de la distribución de los beneficios. El MCCA no redujo la dependencia regional de las importaciones, aunque fue acompañado de niveles crecientes de inversión extranjera directa y deuda externa. Los esfuerzos de integración económica regional no resultaron en instituciones suficientemente estables y en vínculos políticos regionales para mantener un modelo de mercado común con una orientación más interna y progresista (como proponía la CEPAL) a través de las crisis económicas y políticas. Lejos de promover la convergencia entre las economías de la región, el MCCA condujo a mayores disparidades y a crecientes tensiones vinculadas a la distribución de costos y beneficios. Si bien el MCCA fue creado inicialmente con una agenda que balanceó el desarrollo y el control político regionales con el comercio, terminó por fracasar, debido a, entre otras cosas, la falta de autonomía de Centroamérica como región en la esfera de influencia de los EE.UU. en el clímax de la Guerra Fría.

La creciente voz disidente predice que las actuales iniciativas de integración tienden al efecto acumulativo de exponer una región social y económicamente frágil a la intensa carga de la aceleración del tráfico comercial sin las salvaguardas adecuadas, las cuales incluyen mecanismos de consulta continua, transparente y significativa con los afectados; definiciones locales de seguridad alimentaria y disposiciones anti-dumping; defensa del derecho a la tierra, recursos y propiedad intelectual; asistencia para el reasentamiento; redes de seguridad local contra-cíclicas; y los medios para una no violenta resolución de diputas. Estos elementos sociales y ambientales del modelo de integración del BID han recibido hasta ahora menor interés financiero que los más lucrativos proyectos de infraestructura e instalaciones. A pesar de las revisiones de la estrategia operativa relevante en las áreas de participación, apertura de la información y medio ambiente, el BID y los gobiernos de la región no han facilitado ni promovido la discusión pública sobre los varios costos y beneficios de este modelo de desarrollo.

Lecciones Aprendidas por la Sociedad Civil a través del PPP

En cinco años de diálogo sobre el PPP con contrapartes del Sur, funcionarios gubernamentales centroamericanos y el BID, la Iniciativa Banco Interamericano de Desarrollo-Sociedad Civil, (http://www.bicusa.org/en/Project.Resources.16.aspx), ha aprendido varias lecciones, las cuales intentamos sintetizar aquí.

1. El Juego de Evasiones en la rendición de cuentas del PPP

La estructura multinacional y multi-institucional, en la cual los proyectos del BID están contenidos, crea grandes huecos para la rendición de cuentas. La falta de este mecanismo en el PPP comienza con el hecho de que el mismo Plan representa una visión vertical de la integración, que descansa sobre los históricamente débiles compromisos de las élites centroamericanas, y que el BID está tratando de vender a inversionistas públicos y privados. Por un lado, estas mega-iniciativas aparecen como los tentáculos de un pulpo, ninguno de los cuales parece asumir responsabilidad por las acciones del conjunto. Por otro lado, no se han establecidos criterios claros para justificar la definición de integración que será usada para calificar las solicitudes de financiamiento. Cuando ciertos proyectos se convierten en varas ardientes para la oposición (Presas sobre el Usumacinta, el aeropuerto de San Salvador Atenco, el Proyecto México Milenio y el Anillo Periférico de San Salvador), se sacan convenientemente de la cartera del PPP.

Cuando otros temas de profundización de la integración se ponen en la mesa para su consideración, por parte de la sociedad civil (educación indígena, seguridad de la tierra, caminos rurales), son categóricamente excluidos por razones que aparecen como arbitrarias e inconsistentes. Cualquiera autoridad a la que uno se acerca para discutir el PPP, frecuentemente difiere la responsabilidad y desvía la culpa hacia otra parte. Los gerentes de proyecto del BID afirman que el PPP solo está financiando proyectos solicitados y aprobados por los Comisionados del Plan, éstos refieren a los Ministros de Finanzas o del Tesoro, los funcionarios gubernamentales dicen que está trabajando dentro de los límites definidos por los EEUU y el BID. El BID dice que no puede rendir cuentas por préstamos relacionaos con el PPP que el BCIE u otros financiadores resolvieron hacer. Al final, la bolita corre por todos lados

2. El PPP está “pavimentando el camino” para el TLCAUSA y el ALCA

Los procesos de integración comercial e integración regional en Latinoamérica están claramente enlazados, y el BID está en el corazón de ambos. El PPP es el ladrillo y la argamasa del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y los Estados Unidos (TLCAUSA). El BID lo llama “facilitación comercial”. El PPP está mejorando carreteras, puertos y aeropuertos a fin de acelerar el tráfico comercial, evitar impuestos fronterizos y bandoleros que amenazan la carga que se mueve lentamente. Esta siendo creado un mercado energético que será explotado por la intensificación de la privatización y desnacionalización energéticas del TLCAUSA. El PPP instalará una supercarretera subacuática de información, mediante fibra óptica, para que las compañías financieras, aseguradoras, logísticas y educativas estadounidenses puedan introducir servicios de segunda mano a sobreprecios en Centroamérica, luego de que el TLCAUSA abra dichos mercados a la participación privada trasnacional. El PPP está estableciendo una red de reservas turísticas de administración privada, en la cual Marriot tendrá las reservaciones y las ganancias, mientras que los indígenas cocinarán, y limpiarán para los visitantes extranjeros y los divertirán. El BID está acelerando esta transición de Centroamérica hacia su legítima posición en el mercado global, proporcionando asistencia para construir capacidad comercial, préstamos para la competitividad y asesoría en políticas, con el fin de oscurecer la percepción de que la única industria competitiva en Centroamérica aún no dominada por las trasnacionales es el tráfico de humanos, drogas y dinero.

3. La oposición estratégica ha congelado el PPP en México

Vicente Fox, Presidente de México, fue el propulsor intelectual y el principal protagonista del Plan Puebla Panamá cuando fue lanzado en el 2001. El progreso del PPP en México se ha casi paralizado por dos años debido a la subestimación de la capacidad del movimiento indígena y rural para bloquear iniciativas claves del PPP. La oposición, efectivamente coordinada a nivel internacional, contra los peores aspectos del PPP ha contribuido a la suspensión y abandono de proyectos de gran perfil del PPP bajo la administración Fox. Consultas patrocinadas por el Banco han sido bloqueadas, la participación indígena se ha mantenido y el financiamiento para proyectos políticamente sensibles ha sido retirado. A fin de impedir que esta crisis tuviera el mismo efecto en Centroamérica, el BID ha hecho del “desarrollo sustentable” una más visible prioridad. Mientras que este compromiso parece ser un gesto para suavizar las críticas, más que un claro giro operacional, es sin embargo un retiro significativo de la exclusiva promoción de los megaproyectos energéticos, de caminos de cuota y telecomunicaciones, que han dominado los esfuerzos financiadores desde el 2001. El cambio representan una pequeña retirada del BID, tras la cual son posibles avances más concretos en la dirección correcta.

4. El PPP tiene que ver con ganar corazones y mentes


Los funcionarios nacionales, las élites latinoamericanas y el personal operativo del PPP, entienden que el proyecto es vulnerable a la oposición pública de sus llamados beneficiarios; de la gente pobre que no ve beneficios para ellos en el proyecto, de los campesinos cuya falta de tierras e inseguridad se verá empeorada, y del ciudadano común que se pregunta por qué su carga fiscal se revierte en una siempre creciente deuda. Esto se refleja en la reciente decisión del BID para repensar su enfoque hacia el PPP y rediseñar su estrategia de relaciones públicas, basada en asesoría profesional y en la consideración de las reacciones informales de un creciente número de centroamericanos críticos al PPP. Comenzando a mediados del 2003, el banco anunció haber reconocido la crisis de legitimidad que enfrentan las iniciativas del PPP, principalmente entre grupos indígenas y organizaciones campesinas. A fin de impedir que la “contaminación de la desinformación zapatista” descarrile el progreso del PPP en Centroamérica, el Plan se ha embarcado en una campaña anticipada de relaciones públicas para promover una imagen positiva del Plan y atemperar la oposición. En una iniciativa tipo caballo de Troya, descriptivamente llamada “Información, Consulta y Participación”, el BID ha gastado cerca de un millón de dólares contratando a la firma internacional de RP Fleishman-Hillard, para diagnosticar y planear contra la oposición al PPP. En lugar de proveer los recursos necesarios para facilitar un diálogo auténtico con los actores locales acerca de las prioridades de desarrollo, el BID continúa invirtiendo en dispositivos de defensa para proteger la agenda pre-configurada que ve a la participación social casi exclusivamente como obstáculo potencial para los objetivos del PPP.

5. El PPP y la apertura de la información

La sociedad civil es la última en saber. Incontables propuestas han sido enviadas al BID acerca de cómo facilitar un flujo más efectivo de información sobre el PPP entre los múltiples involucrados. Sin embargo, en la práctica, el BID continúa dependiendo de medios de comunicación inefectivos que violan sus propias políticas institucionales y aseguran un nivel de conocimiento nada uniforme en relación con el PPP. A pesar de repetidos compromisos de proporcionar una mínima información sobre los eventos y proyectos del PPP, no se encuentra disponible con anticipación un calendario de funcionamiento ni una agenda de las visitas y reuniones de trabajo de ninguno de los comités técnicos del Plan. Nunca se ha puesto a disposición una lista completa de contactos del PPP, y sus proyectos ejemplifican algunas de las peores prácticas de encubrimiento de la información cuando se trata de notificar con tiempo de antelación sobre documentación concreta relativa a los mismos. Además, el BID no ha proporcionado a los gobiernos centroamericanos recursos adecuados para poner a disposición en el área información en español. Estos defectos sistemáticos sugieren un patrón de decepción indirecta relativa a las cuestiones más sensibles alrededor del PPP, y únicamente aumentan la desconfianza que la iniciativa ha causado.

6. El PPP necesita promoverse entre los grupos indígenas.

Entre los que se oponen al PPP están los pueblos indígenas, excluidos desde antes de los mínimos beneficios del crecimiento económico de la región, cuyos derechos han sido violados históricamente y cuyas tierras han sido usurpadas por grandes proyectos de infraestructura, y quienes no perciben ningún beneficio futuro del PPP. Mientras se construyen líneas eléctricas de alto voltaje, sus comunidades siguen sin electricidad. Mientras se construyen amplios caminos para transportar bienes comerciales, ellos siguen sin transporte. Mientras se lleva a cabo la integración comercial, ellos están perdiendo incluso sus modestos medios de subsistencia como campesinos independientes pobres, y son obligados a entrar en las corrientes del trabajo urbano y migratorio. La relación del PPP con los grupos indígenas ha sido poco menos que un completo fracaso. Al principio, el BID invitó al moderado Consejo Indígena Centroamericano (CICA) a proponer los términos de su participación en el PPP. Sin embargo, cuando el CICA hizo demandas concretas sobre las prioridades de contenido en el PPP –específicamente, iniciativas para un instituto de educación indígena, una corte indígena y un banco de desarrollo rural para la producción y el comercio indígenas, contenidas en la llamada propuesta “Abya Yala”- el BID y los gobiernos del PPP se evadieron. Se denegó al CICA su solicitud de una posición para un Comisionado Indígena en el directorio del PPP, y su propuesta fue relegada a la basura. En respuesta, el PPP creó un nuevo espacio para la participación indígena, vio cómo los que habían sido desdeñados en las primeras consultas rechazaban participar, y siguió entonces adelante con las organizaciones indígenas más complacientes.

7. El BID delegará los préstamos controversiales cuando sea posible.

Aunque la rendición de cuentas del BID es débil, sigue siendo mucho más abierta al escrutinio público que la de los gobiernos latinoamericanos y otros prestamistas. El BID se lleva a sí mismo a cuentas periódicamente ante el Congreso de los EEUU, en reciprocidad por los reaprovisionamientos multimillonarios, así como ante otros donadores no prestatarios, los medios de comunicación en el Norte, y finalmente, ante los mercados crediticios internacionales en donde colecta año con año sus fondos de operación. Lo último que quiere el BID es hacer préstamos innecesariamente controversiales que dañen su imagen pública (y amenacen su clasificación crediticia AAA). Sin embargo, cuando le sea posible, el BID delegará sus préstamos controversiales hacia los gobiernos nacionales o hacia otras instituciones financieras con menores salvaguardas, requisitos de apertura de la información, y menos concientes de la imagen, tales como el Banco Centroamericano para la Integración económica (BCIE). Este el caso del proyecto del Anillo Periférico de San Salvador, al cual, aun siendo una parte integral de la Iniciativa de Interconexión Carretera del PPP, el BID declinó financiar, reconociendo las consecuencias de construir una autopista de siete u ocho carriles en un área densamente poblada y ecológicamente frágil al este de San Salvador. En ausencia de un estudio viable de impacto ambiental y social, y con creciente oposición por parte de las comunidades afectadas, el BID rehusó financiar el Periférico en su cartera del PPP y delegó el financiamiento de un segmento de la carretera al BCIE. Demasiado ansioso de desafiar al BID por su franja en el mercado centroamericano de préstamos para el desarrollo, el BCIE no sólo se ha comprometido a financiar el periférico salvadoreño, sino que se está convirtiendo en el mayor financiador de proyectos carreteros y energéticos a gran escala en la región.

8. Mitigando el impacto de las evaluaciones ambientales

Aparentemente, no hay consenso en el BID acerca de cómo se debe hacer la valoración del impacto social o ambiental. El centro del debate es si se deben valorar impactos directos o acumulativos. Los oponentes en la sociedad civil de los proyectos de energía hidráulica, han diferenciado entre los efectos acumulativos y los directos de un proyecto como el SIEPAC, preguntándose hasta qué punto la valoración debe ir más allá de los estrechamente definidos impactos directos, hasta llegar a los impactos, riesgos, ventajas y desventajas en el mediado plazo en el mercado energético regional (o en el sistema carretero). Si se valora el impacto acumulativo del SIEPAC, se vuelve imposible desligar una línea de transmisión eléctrica de las decisiones acerca de la capacidad de generación de energía, y de política energética en general. Así es como el SIEPAC se liga inextricablemente a la perspectiva de presas en el Río Usumacinta o a los cientos de otros sitios visualizados por las compañías eléctricas en Centroamérica. El BID ha profesado escepticismo de que cualquier metodología permita una veraz estimación de los impactos acumulativos de un megaproyecto, y prefiere limitar las valoraciones al impacto del derecho de vía de mil metros para una línea de transmisión de 220 kV o una autopista, a fin de evitar resbaladizos debates sobre políticas.

9. Hay valor estratégico en frenar o parar proyectos del PPP

El caso del propuesto aeropuerto en Salvador Atenco, México, cancelado debido a la oposición campesina, demostró el poder de las comunidades organizadas para detener proyectos mayores de infraestructura demandados por el sector privado. Atenco arrasó con mucho de la energía de la maquinaria de protagonismo mexicano detrás del PPP. De manera similar, otras batallas alrededor de proyectos pueden tener efectos niveladores entre las comunidades y el BID en futuras negociaciones sobre prioridades del desarrollo. En El Salvador, las Asociación de Comunidades Afectadas por el Periférico de San Salvador (ACAP), se ha opuesto por casi dos años al proyecto de autopista de ocho carriles y distribuidor vial que potencialmente desplazaría a miles de familias en un suburbio oriental de San Salvador. Como se hizo notar arriba, el BID eligió no participar en el financiamiento de este proyect, dejándoselo al BCIE. Mientras tanto, la sección oriental del proyecto, que pasa por las comunidades afectadas, se pospuso, y ahora ha sido programada para ser la última sección construida en el 2006, gracias a la oposición de la comunidad.

10. Retórica del servicio sólo para Desarrollo Social

A pesar de las peticiones para tomar en cuenta seriamente el lado social del PPP, la cartera para el desarrollo rural y social permanece vacía, en tanto que $4.5 mil millones han sido utilizados para pavimentar carreteras. El BID ha dedicado una considerable cantidad de atención retórica a las críticas de que el PPP refleja un modelo de desarrollo urbano e impulsado por las élites. Dada la masiva ambivalencia de los fondos privados, disponibles para blancos potenciales de futuras privatizaciones (carreteras de cuota, puertos, aeropuertos, sistemas de telecomunicaciones, transmisión de energía), como lo opuesto a los sectores sociales, la falta de entusiasmo por parte del Banco y los gobiernos de las región para gastar sumas sustanciales para atacar la persistente pobreza y desigualdad, es notable pero no sorprendente. En tanto, cada día el potencial para alcanzar los Objetivos del Milenio del Desarrollo (OMD) en Centroamérica, blanco modesto dados los niveles de desarrollo de la región, se deslizan más fuera de alcance. Las inacabables ceremonias para firmar Memoranda de Entendimiento del PPP, han hecho poco por atender los obstáculos estructurales al desarrollo sustentable para la mayoría de los pobres en Centroamérica. Hasta que la retórica sea acompañada con fondos, los esfuerzos del BID hacia el desarrollo serán vistos como poco más que una atracción secundaria, quizá lo que todo el tiempo buscaron ser.

[1] Tomado de lan Puebla Panamá: ¿Receta para el Desarrollo o Desastre? http://www.bicusa.org/en/Project.Resources.16.aspx).
[2] Véase el Apéndice A de McElhinny y Nickinson (2005) para una descripción de los criterios de selección de la base de datos del PPP y varios cuadros que enlistan los resultados, http://www.bicusa.org/en/Project.Resources.16.aspx.
[3] De nuevo, esto no incluye US $27.5 mil millones en proyectos de energéticos en trámite. Tampoco se incluye
en este total una lista de “megaproyectos” del PPP propuestos (canales secos, puertos, expansión de canales,
gasoductos, rehabilitación de vías férreas) que totalizan otros US $10-20 mil millones, los cuales exceden la
capacidad financiera en el corto plazo de las economías centroamericanas.
[4] El crecimiento actual está por debajo de la tasa de 6% (2.7% per capita) en los 70. En la “década perdida” de los 80, el crecimiento promedió sólo 1%; en los 90 subió hasta el 4.1% (1.8 % per capita), pero se ha inmovilizado desde 1997 y quedó muy por debajo del promedio del Este de Asia de 7% en las últimas 3 décadas (Agosin, Machado, & Nazal, 2002).
[5] En promedio, Centroamérica vio un incremento en la IED de US $1,400 millones al año (1996-2001), pero ha declinado desde entonces. Con excepción de Costa Rica, los flujos de IED fueron impulsados por la privatización y están ahora disminuyendo y dirigiéndose a la construcción en vez de a la inversión productiva fija y al ahorro doméstico, el cual sigue muy por debajo de los niveles necesarios para el desarrollo sustentable. El Salvador, el reformador estrella, ha visto a su IED colapsarse de US $1,100 millones en 1998 a US $140 millones en 2003.
[6] El BID (2001) reporta que las tasas totales del factor productividad cayeron en Centroamérica en la década pasada, especialmente en el sector agrícola (Agosin, Machado, & Nazal, 2002). El Crecimiento Total del Factor Productividad entre 1991 y 2000 ha sido decepcionante para Costa Rica ( +0.2%), Guatemala ( - 0.5%), El Salvador (- 0.85%), Nicaragua (-1.6%) y Honduras (- 1.95%)
[7] El Salvador ocupa el lugar 48, Costa Rica el 51, Guatemala, Nicaragua Honduras se ubican en los lugares 89, 90 y 94 respectivamente de un total de 102 países; véase FEM, http://www.weforum.org.
[8] Martin Chrisney, Especialista en Competividad del BID, comentarios durante una reunión entre ONGs-BID sobre el PPP y la Competitividad en septiembre del 2004 (InterAction, septiembre de 2004).
[9] Según explica Bulmer-Thomas: “El financiamiento externo, principalmente de las fuentes oficiales de los EE.UU., fue integrado en virtualmente todos los presupuestos de las instituciones regionales, aunque la contribución centroamericana en algunos casos fue igual cero.” Ejerciendo su papel autodesignado a través del BID, el financiamiento de los EE.UU. para la construcción de caminos contribuyó con 75% de este gasto en la región, e indujo un proceso artificial de planeación nacional que desentonó con la capacidad o interés local

martes, 15 de enero de 2008

Estructura del Mercado de Hidrocarburos







Un estudio elaborado por la Superintendencia de la Competencia presenta datos importantes sobre el mercado de hidrocarburos en El Salvador. Destacan los datos que inconstrastablemente expresan la estructura oligopólica del mercado en El Salvador en donde tres compañías que pertenecen a las denominadas "seven sisters" (ESSO, SHELL, TEXACO) controlan prácticamente el 80% del mercado en El Salvador.

Véase el estudio en:

http://www.sc.gob.sv/Publicaciones/Eventos/260107_01.pdf

Tiene otros datos importantes y reflexiones que de profundizarse son útiles para extraer conclusiones sobre el comportamiento futuro tanto de este rubro como de otros. Por ejemplo da el dato de la distribución geográfica de las "gasolineras" y ello al mismo tiempo puede ser un indicador aproximado de zonas de desarrollo urbano actuales y potenciales.

domingo, 6 de enero de 2008

Censo de Población de 1930


Clic sobre el cuadro para ampliarlo. Espere a que descargue.

Información determinante para entender a El Salvador.

Es el Primer Censo de Población.

Se realizó en 1930. Dos años antes de la insurrección de 1932.

Ha sido el único Censo de Población que clasificó por propiedad y no propiedad de medios de producción.

La resultante fué que el 92 % de la población carecía de medios de producción. 8 % concentraba la riqueza nacional.

El documento nos parece más importante porque hemos tenido noticia de que el volumen físico ya no existe en la Dirección General de Estadística y Censos.

Verlo en:

http://ccp.ucr.ac.cr/bvp/censos/El_Salvador/1930/index.htm

Definición de bosque en El Salvador

Un estudio con componentes científico técnicos para la definición de bosque en El Salvador, puede verse en:

http://www.marn.gob.sv/uploaded/content/category/1315479552.pdf

sábado, 5 de enero de 2008

Bienes Raíces en El Salvador

Una página que da un listado de negocios de Bienes Raíces en El Salvador y en el mundo. Incompleto e inexacto a nuestro juicio, pero es un buen esfuerzo informático en el caso de El Salvador. Puede verse en:

http://www.buscainmobiliarias.com/inmobiliarias_el_salvador.asp

viernes, 4 de enero de 2008

Ley de Turismo: una valoración jurídico-económica

Destaca en este artículo el resumen de la Ley de Turismo y la política basada en exoneración de impuestos. Nos parece que la política gubernamental debe asentarse principalmente en la prestación de servicios nacionales eficientes para la generación de una actividad económica como el turismo y en la eliminación de engorrosos y multiples trámites burocráticos que en el fondo vuelven más incompetitiva y desigual y por lo tanto más concentrada, limitada y deficiente la creación de bienes y servicios como en el caso del turismo.

Véase en:

http://www.arrietalaw.com/ley_turismo.htm

"LEY DE TURISMO

En el año 2004 se crea en El Salvador el Ministerio de Turismo, como parte del Plan Nacional de Turismo 2014, el cual busca que el turismo sea el motor del desarrollo económico y social del país. No obstante el reto que representa la inseguridad en el país, el Gobierno de El Salvador le ha apostado al turismo como principal generador de divisas, en sustitución al café, y se espera que para el año 2014 genere el equivalente al 7% del PIB.

En aras de dar cumplimiento al Plan Nacional de Turismo 2014, el 18 de enero del presente año entró en vigencia La Ley de Turismo (la “Ley”) cuyo principal objetivo es fomentar la inversión nacional y extranjera en infraestructura y servicios turísticos. Además, la Ley contribuye a la imagen e identidad de El Salvador como destino turístico, ya que establece las principales obligaciones y beneficios de las empresas inscritas en el Registro Nacional de Turismo. En este aspecto, se complementa con la Ley de la Corporación Salvadoreña de Turismo (CORSATUR), ya que mediante una reforma a esta ley se crea dicho registro y se le atribuye a CORSATUR la administración y control del mismo.

Además de señalar las obligaciones y beneficios de las empresas inscritas en el Registro Nacional de Turismo, la Ley de Turismo crea incentivos fiscales para las nuevas inversiones realizadas por Empresas Turísticas con capital propio mayor a $50 mil dólares y siempre y cuando el proyecto califique como Proyecto de Interés Turístico Nacional. Los incentivos fiscales podrán ser solicitados durante el plazo de cinco años, contados a partir de la vigencia de la Ley.

La calificación de determinado proyecto como un Proyecto de Interés Turístico Nacional es competencia del Ministerio de Turismo, no obstante, le Ley lo define como "Proyecto o Plan Maestro de construcción, remodelación o mejora de infraestructura y servicios turísticos, que es calificado como tal por el Órgano Ejecutivo en el Ramo de Turismo, en virtud de su interés y contexto recreativo, cultural, histórico, natural o ecológico, que lo hacen elegible para gozar de los incentivos que concede esta Ley."

No obstante la competencia especial del Ministerio de Turismo, es importante tener presente que también intervienen en el inicio de operaciones de un determinado proyecto, según el caso, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y el Consejo Nacional para la Cultura y el Arte, así como las alcaldías municipales y autoridades de salud en lo referente a permisos y licencias de construcción y funcionamiento.

La Ley de Turismo establece contribuciones especiales con el fin de generar ingresos para la promoción internacional del turismo. Estas contribuciones afectan los servicios de alojamiento y de transporte aéreo al exterior y deben ser pagadas por los respectivos huéspedes y/o viajeros. Además, las empresas que gocen de los beneficios fiscales contemplados en la Ley están obligadas a contribuir con el 5% de las ganancias obtenidas durante el período de exoneración

La Ley de Turismo ha sido aprobada por el Estado para fomentar el desarrollo económico y social del país, y constituye una herramienta para el mejoramiento de la calidad de vida de la población. El uso efectivo de dicha herramienta para el logro de los objetivos trazados dependerá del Ministerio de Turismo y sus dependencias, así como del sector privado puesto que corresponde a dicho Ministerio la promoción del país como destino turístico y a los empresarios el dar el paso e invertir en la actividad turística.

Incentivos Fiscales a ser otorgados por el Ministerio de Hacienda a nuevas inversiones, durante los cinco años contados a partir de la vigencia de la Ley de Turismo, previa opinión favorable del Ministerio de Turismo (Art. 36 Ley de Turismo):

1) Exención del Impuesto Sobre la Renta durante diez años, contados a partir del inicio de operaciones
2) Introducción al país de bienes libres de derechos de importación y del Impuesto a la Transferencia de Bienes Muebles y a la Prestación de Servicios (IVA)
3) Exención del impuesto sobre transferencia de bienes raíces que serán destinados al proyecto
4) Exención de hasta un 50% del valor de los impuestos municipales que afecten a la actividad turística".